Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Rajoy y el terrorismo

Palabras de Rajoy dirigidas a Zapatero en la sesión de control al Gobierno del miércoles: "Le exijo el compromiso de que no va a haber ninguna negociación política con organizaciones que son declaradamente terroristas por los tribunales de justicia españoles y que figuran en la lista europea de organizaciones terroristas". Se refería a Batasuna.

Palabras del presidente Aznar pronunciadas el 2 de octubre de 1998, dirigidas a ETA, en unas declaraciones a la prensa en las escaleras de La Moncloa: "Estoy dispuesto a poner en marcha el proceso de paz si ETA acredita de forma inequívoca que su abandono de la violencia tiene carácter definitivo. Dispuesto a activar las previsiones contenidas en el Pacto de Ajuria Enea, en sus puntos 9, 10 y 12, que se refieren a la apertura de un proceso de reinserción de los presos y exiliados de ETA, la apertura de un diálogo entre los poderes competentes del Estado y quienes abandonen la violencia, separado del que mantengan las fuerzas políticas. El proceso de paz incluiría, en una primera fase, el acercamiento de presos a las cárceles vascas, terceros grados y, finalmente, indultos". Un mes más tarde, el 3 de noviembre, Aznar da un paso más y anuncia contactos con interlocutores del Movimiento de Liberación Nacional Vasco, término inusual y rechazado siempre por el Ejecutivo, con el objetivo de "acreditar la voluntad de la organización terrorista de dar los pasos necesarios para abrir un proceso de paz mediante el cese definitivo de la violencia".

Rajoy le exige al presidente del Gobierno que se comprometa a que "no habrá ninguna negociación política con organizaciones declaradamente terroristas" como Batasuna. Pero hombre, si su jefe, no con Batasuna sino con la misma ETA, estaba dispuesto a negociar, ofreciendo el oro y el moro: acercamiento de presos, terceros grados y ¡hasta indultos! En esto del terrorismo no son ustedes un ejemplo a seguir ni pueden dar lecciones. Zapatero sólo ha dicho que en caso de abandono de la violencia estaría dispuesto a dialogar con ETA. De momento no ha dicho más.

fburguera@inves.es

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS