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Bono defiende la soberanía de España en la venta de material militar a Venezuela

El ministro de Defensa reitera que el contrato firmado ayer no incluye armas de carácter ofensivo

El ministro de Defensa, José Bono, recalcó ayer que el Ejecutivo decidió respaldar con su presencia el contrato que dos empresas españolas han suscrito con Venezuela para el suministro de barcos y aviones militares "porque es un Gobierno que quiere ser soberano y autónomo para ser digno de un país soberano y autónomo". Bono encabezó, junto al presidente venezolano, Hugo Chávez, el acto de firma de los contratos por 1.700 millones de euros, que establecen la venta de 12 aviones de transporte de la empresa EADS-CASA y ocho embarcaciones patrulleras fabricadas por Navantia.

Los documentos fueron suscritos por el presidente de Navantia, Juan Pedro Gómez Jaén; el presidente de la división de Aviación Militar de EADS-CASA, Francisco Fernández, y, del lado venezolano, por el ministro de Defensa, el almirante Orlando Maniglia.

Bono, en un discurso pronunciado en el palacio presidencial de Miraflores, subrayó que al respaldar esta negociación, el Gobierno está cuidando los intereses nacionales de España, pues las contrataciones favorecerán a dos empresas españolas y a las ciudades donde éstas tienen sus sedes, y darán empleo a 900 trabajadores durante nueve años.

"No estamos en la hora de los imperios, o mejor dicho, sólo hay un imperio digno de ser obedecido y seguido: el imperio de la ley", agregó el ministro, arrancando aplausos de un auditorio formado en su mayoría por oficiales y cadetes de la Armada.

En su discurso, el ministro dijo: "¿Para qué sirven los barcos? Ya está dicho, pero para quienes quieran oírlo por mi boca, se lo digo: sirven para la protección de la zona económica exclusiva, del tráfico marítimo, de los recursos marinos, la lucha contra el narcotráfico, el apoyo sanitario a unidades civiles, contra medidas electrónicas pasivas, para la defensa de superficie. No tienen armas para atacar. Aquellas de las que disponen son para la autodefensa", expresó.

Con respecto a los aviones, Bono se preguntó si habrá que explicar que un avión de transporte no es un bombardero. "Claro, se pueden tirar sacos de bombas desde un avión de pasajeros, pero eso no lo hace un avión de guerra", ironizó.

En cuanto al beneficio de la operación, Bono colocó un dato sobre la mesa: "Supone 1.700 millones de euros, una cuantía superior al presupuesto de los ministerios españoles de Cultura y Sanidad. ¿Merecía la pena firmarlo? Juzguen. ¿Cuál es el interés del Gobierno de España? Hacerse una foto, no. Es el interés de darles trabajo a 900 personas durante nueve años. Hagan los cálculos".

Bono añadió que no existe ningún embargo sobre ventas de equipos militares a Venezuela, de ahí que considere que la venta es lícita. "¿Se cumplen las normas de conducta de la Unión Europea? Por supuesto. Acaso el presidente Chávez pueda gustar más o gustar menos en determinados ámbitos. Evidentemente es así porque nadie está obligado ni al aplauso, ni a la adulación, ni a la crítica impuesta. Pero, sobre cómo gustan o no los gobernantes en los países democráticos, no tenemos fiable más que un procedimiento, el de las elecciones, y yo puedo decir, porque es verdad, que él no llegó al poder del mismo modo que llegaron, por ejemplo, Castro o Pinochet. Llegó por las urnas", se contestó.

El presidente Chávez, en unas palabras pronunciadas para clausurar el acto, resaltó: "Cada vez que Pepe viene a Venezuela se arman unos dimes y diretes sobre por qué nos visita, pero con este discurso que nos ha brindado, está más que justificado su viaje".

Tomando alguna de las ideas expresadas por Bono, Chávez dijo que los esfuerzos hechos por la "élite imperialista" estadounidense para boicotear la venta son reflejo de su desesperación por su pretensión de dominar el mundo. "Con este acuerdo entre nosotros, al margen de esos esfuerzos por tirotear el contrato, sale fortalecido el concepto de dignidad, un cuerpo moral, ético, filosófico y político. Este acto, más que un hecho comercial, es un mensaje de dignidad, el mensaje de un país que fue colonia de Estados Unidos, pero que ya no lo es", enfatizó.

Posteriormente, en un breve encuentro con los reporteros, el ministro aclaró que en esta venta no hay ningún ánimo hostil contra Estados Unidos, al que España considera un país amigo y aliado.

El Gobierno de EE UU está siguiendo de cerca la operación de venta, según declaró ayer el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack. En rueda de prensa, McCormack recordó que en Washington "ya expresamos nuestras preocupaciones al Gobierno de España" por la operación, y señaló: "Ahora estamos analizando algunos asuntos de licencias en relación con esa venta".

Bono reiterará hoy en Bogotá al presidente colombiano Álvaro Uribe que los aviones y barcos españoles no representan ningún peligro para Colombia.

El ministro de Defensa declaró tras la firma del acuerdo que su estancia también ha servido "de apoyo" a la lucha antiterrorista, en referencia a las declaraciones de Chávez sobre ese asunto. El presidente venezolano aseguró que su país seguirá cooperando con España en el combate contra el terrorismo "se llame como se llame". Chávez negó que su país acoja o potencie el terrorismo y recalcó que, al igual que España, también es víctima de la violencia terrorista. "¿Cuántas veces no han dicho que aquí viven terroristas de la ETA?. Se nos acusa de terroristas, de azuzar el terrorismo, pero somos víctimas del terrorismo, como España lo es también", subrayó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de noviembre de 2005