_
_
_
_

Los británicos desgravarán la vivienda como un plan de pensiones

La nueva normativa fiscal favorecerá la compra de pisos en España

La reforma de las desgravaciones de los planes de pensiones que entrará en vigor en abril de 2006 en el Reino Unido ha provocado gran polémica. El punto más controvertido es que los titulares de las llamadas pensiones personales con autoinversión podrán aportar al plan de pensiones propiedades como residencias inmobiliarias, cuadros valiosos o vino de calidad, una ventaja que favorecerá a las rentas altas, según algunos expertos. Esta nueva norma, a juicio de la consultora Aguirre Newman, impulsará la compra de pisos en la costa española.

La polémica se centra en la propiedad inmobiliaria. La normativa equipara la deducción fiscal por las aportaciones a planes de pensiones con otros tipos de inversiones tales como la compra de una segunda vivienda. Los SIPP, como se conoce a este tipo de pensiones (por el inglés Self-Invested Personal Pensions), ofrecen desgravaciones fiscales de hasta el 40% del valor de compraventa de la vivienda con un tope de 1,5 millones de libras (unos 2,2 millones de euros).

Así, un contribuyente puede adquirir una vivienda valorada en 150.000 libras pagando 60.000 libras en efectivo al vendedor, desgravándose unas 40.000 libras por estar en el SIPP y tomando prestado a través del SIPP hasta un 50% del capital depositado en el fondo, en este caso 50.000 libras restantes, que el titular irá devolviendo poco a poco como si de una aportación a un fondo de pensiones se tratara. El piso es propiedad del SIPP (estos fondos existen hace años, pero ahora incluirán la vivienda) hasta que se rescata la inversión.

Mientras las agencias inmobiliarias auguran un nuevo boom en el sector gracias a esta reforma, diversas asociaciones locales temen que eso sea así pero que sea en beneficio de los compradores de segundas residencias y en perjuicio de los jóvenes que no pueden acceder a la primera vivienda.

El Gobierno británico, coincidiendo con los pronósticos de muchos expertos, cree que la nueva ley contiene tantas restricciones que al final serán muy pocos los que decidan incluir sus propiedades en su SIPP. Pero muchos expertos creen que el nuevo producto no tendrá un efecto masivo y el Tesoro estima que sólo se acogerán a él determinados fondos de pensiones especializado que representan en la actualidad a 200.000 inversores.

Flexibles y caros

Los expertos subrayan que aunque los SIPP son muy flexibles, son caros de mantener y, al no estar regulados por la Autoridad de Servicios Financieros de la City, los desacuerdos en caso de inversiones fallidas deberán dilucidarse a través de los tribunales.

El Tesoro y los expertos enfatizan también que las cautelas impuestas respecto al uso de valores inmobiliarios disuadirán a muchos inversores. El primer problema es que la casa pasa a ser propiedad del fondo de pensiones, algo que el caso de viviendas adquiridas en el exterior puede generar un contencioso legal. El segundo, que debe obligatoriamente pagarse un alquiler de mercado que pasa a engrosar el fondo, incluso en el caso de que sea el propietario quien resida en la vivienda, salvo que prefiera pagar un impuesto de entre el 40% y el 55% del alquiler que ésta generaría a precios de mercado.

Pero ése es el inconveniente principal que ven algunos porque entienden que ese sistema hará que los SIPP sólo serán atractivos para los compradores de segundas residencias. La consultora inmobiliaria española Aguirre Newman está convencida de que favorecerá la compra de pisos en las costas españolas, informa Europa Press. El director general del departamento residencial de la firma, Emilio Langle, destacó ayer en Málaga el "alto porcentaje de ingleses" que adquieren una segunda residencia en la zona y afirmó que la nueva ley beneficiará la venta de viviendas, pero no dio una estimación.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_