Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La banca sostiene la cotización de EDF en su primer día en Bolsa

Los títulos de la eléctrica cerraron a 33 euros pese a que llegaron a caer un 20%

Las acciones de la compañía eléctrica francesa EDF cerraron ayer su primer día de cotización en bolsa manteniéndose exactamente al mismo precio al que habían sido vendidas a los particulares. A media mañana registraron una caída del 20%, pero gracias a las compras masivas por parte de los bancos e inversores institucionales, que habían pagado 33 euros por acción, el Estado francés pudo respirar tranquilo.

EDF ocupa así el primer puesto entre las grandes eléctricas europeas por capitalización bursátil, con 60.000 millones de euros frente a los 53.000 millones de la alemana E.ON, los 42.000 de la italiana Enel y los 31.500 de la británica RWE. Endesa vale 22.890 millones e Iberdrola, 20.186.

Al cierre del mercado, 52,8 millones de acciones por un total de 1.690 millones de euros habían cambiado de manos, es decir: más del 35% de los 187,8 millones que títulos que componen el 15% privatizado del capital del gigante eléctrico francés.

La privatización de EDF atrajo a casi cinco millones de pequeños accionistas, una cifra récord, un millón más de quienes acudieron a la de France Telecom. Pero ayer por la mañana se registró un alud de órdenes vendedoras de numerosos particulares, que habitualmente no juegan en Bolsa. Vendían porque habían comprado convencidos de la posibilidad de obtener suculentos beneficios en una sola sesión, tal y como ocurrió con la privatización de la gasista Gaz de France (GDF) que subió un 23% el primer día, desencadenó una caída de un 20%. A mediodía los bancos habían conseguido levantar la cotización hasta el precio de salida. Los expertos apuntaban que el precio final es "artificial" y que los títulos de EDF caerán en los próximos días.

EDF es la mayor eléctrica de Europa, pero tiene en estos momentos una cuantiosa deuda (derivada de las inversiones fuera de Francia para situarse en el mercado europeo) y el problema añadido del envejecimiento de sus centrales nucleares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de noviembre de 2005