Boadilla pretende construir 219 chalés de lujo en un encinar

"No tenemos más remedio que tramitar el plan parcial", se excusa el regidor

El grupo verde Boadilla Ecológica ha denunciado que la próxima urbanización del sector Camino Bajo, de 304.200 metros cuadrados, situado en la linde del monte, acabará con una importante masa de encinas -algunas de ellas centenarias- y pinos. La actuación incluye la construcción de 219 chalés de lujo en parcelas de 500 metros. El alcalde, Arturo González, del PP, sostiene que la parte de la finca con mayor arbolado pasará al municipio, lo que garantiza su preservación.

Boadilla conserva una importante masa de bosque mediterráneo declarado de utilidad pública dentro de su término. La parcela que ahora se pretende urbanizar está pegada al bosque, por lo que tiene una parte donde existen numerosos pinos y encinas. Otra zona de la parcela está más degradada, y carece de arbolado. Los ecologistas sostienen que urbanizaciones como la Alcazaba de Boadilla que construirá Azata cercan el monte, que todavía queda intacto, y contribuyen a su paulatina degradación.

Sin embargo, el desarrollo cuenta con el visto bueno municipal y del Gobierno regional, al estar incluido dentro del plan general del municipio.

El alcalde aclara que la calificación para edificar en ese terreno se remonta a 1991. "Por ese motivo", prosigue el regidor, "nosotros, ahora, no tenemos más remedio que tramitar el plan parcial que nos han presentado, de otra forma nos veríamos obligados a indemnizar a los propietarios con unas cantidades imposibles de asumir por el Ayuntamiento". González explica también que los propietarios están obligados a ceder al municipio el 15% del aprovechamiento, "y nos van a dar la parte de la parcela que tiene más árboles". El Ayuntamiento piensa instalar allí un aula de la naturaleza.

Unas explicaciones que no convencen a Boadilla Ecológica. "Tiene razón al decir que la actuación es legal. Pero nosotros seguiremos luchando, porque denunciar que se están cargando el monte, claro que podemos. Y nadie nos lo va a impedir", sostiene un portavoz del grupo. Los ecologistas recuerdan que ya han existido otras actuaciones que han destrozado parte de la masa boscosa, como en la urbanización Los Fresnos. "Otro proyecto que contaba con el beneplácito de la Comunidad y que provocó la desaparición de una gran cantidad de encinas", recuerda la portavoz del grupo verde.

"Un mal menor"

En Los Fresnos el Ayuntamiento permitió edificar 889 viviendas a cambio de recibir 500 hectáreas de monte para su declaración como monte de utilidad pública. "Se puede considerar que fue un mal menor, porque así pudimos proteger una parte del monte", afirma el alcalde.

"Es una barbaridad lo que van a hacer, porque se quedan en el borde del monte, y es el límite porque alguien dijo un día que hasta ahí llegaba, pero los árboles y los animales no entienden de fronteras. Y, por supuesto, las traspasan y pueblan fincas como la que ahora se va a urbanizar", explica la portavoz del grupo.

El portavoz de la oposición socialista, Enrique Hernández, se alinea con la postura de los ecologistas y critica esta parte del plan general. "No estamos de acuerdo, porque esa zona, por su valor ambiental, debería haberse dejado como un colchón para el monte. Porque existe un ecosistema que desaparecerá con la urbanización".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de noviembre de 2005.