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El Ayuntamiento alertará de la presencia de cámaras en sus sedes

Habrá carteles en 57 inmuebles para avisar a visitantes y peatones"Queremos proteger la intimidad de las personas", explica el concejal de Seguridad

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido colocar carteles informativos en todos los edificios municipales que están vigilados por cámaras de vídeo. De esta forma, cuando un ciudadano acceda o pase junto a estos 57 inmuebles será avisado de que puede ser grabado. Con este sistema se quiere proteger el derecho a la intimidad y a la propia imagen que tienen todos los ciudadanos. Este anuncio se produce dos semanas después de que la Comisión de Garantías de la Videovigilancia de la Comunidad de Madrid aprobara la instalación por parte del Consistorio madrileño de 26 videocámaras para vigilar la plaza Mayor y los tramos finales de las calles que acceden a la misma.

La medida de instalar carteles la ha tomado la Concejalía de Seguridad y Servicios a la Comunidad, que dirige Pedro Calvo Poch, tras recibir un informe de la Asesoría Técnica de Seguridad. En los anuncios se podrá leer: "Zona vigilada con sistema de videograbación" o "zona controlada por cámaras de vigilancia".

Cuando accedió al poder municipal Alberto Ruiz-Gallardón, puso en marcha la Asesoría Técnica. Uno de sus cometidos fue el comprobar los sistemas de vigilancia y seguridad de los edificios municipales. Estos técnicos pronto se dieron cuenta de que muchos inmuebles carecían de cámaras de vigilancia y que en otros los sistemas existentes eran obsoletos.Esa evaluación se tradujo en instalar o modernizar estos dispositivos en todas las sedes con cierta importancia: la Casa de la Villa, las juntas municipales de distrito, las áreas de gobierno de las distintas concejalías, el Palacio de Cañete y las sedes del Samur y la Policía Municipal, entre otros.

Estos sistemas son dobles. Por un lado, vigilan el interior del edificio y sólo graban en el caso de que se produzca una incidencia. La captación se produce 30 segundos antes y después de que salte la alarma producida por un videosensor. La cosa cambia en el caso del perímetro. Las cámaras registran la imagen durante las 24 horas del día.

Borrado informático

La Ley de Videovigilancia recoge que estas grabaciones puedan ser conservadas un periodo máximo de un mes. En caso de no ser solicitadas por la policía o un juez, deben ser destruidas. El sistema que ha elegido el Ayuntamiento de Madrid hace que se borren del disco duro del ordenador a los 20 o 25 días de ser captadas.

Pero el Ayuntamiento ha decidido ir más allá y acomodarse a lo que marca el artículo 9 de la citada ley. Éste recoge que el público debe ser informado "de forma clara" de la existencia de videocámaras y sistemas de videograbación, tanto en el interior de la sede como en el perímetro de la misma. De hecho, los carteles diseñados por la Concejalía de Seguridad serán instalados dentro y fuera de los edificios.

"Queremos proteger la intimidad y el derecho a la propia imagen de las personas y que sepan en todo momento que pueden ser grabados, cuando pasan junto a un edificio municipal o hacen alguna gestión dentro del mismo. El ciudadano tiene derecho a saberlo", comentó el concejal Pedro Calvo Poch. La medida será puesta en marcha en las próximas semanas en los 57 edificios que cuentan con este sistema de vigilancia.

El anuncio se produce dos semanas después de que la Comisión de Garantías de la Videovigilancia de la Comunidad de Madrid diera el visto bueno a la instalación de 14 cámaras fijas y 12 móviles en la plaza Mayor. De este modo se prevé controlar este espacio público y prevenir que se cometan hechos delictivos. El plazo máximo que podrán ser almacenadas las grabaciones será de una semana, según el plazo que ha fijado el delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez.

Será el segundo espacio público que disponga de un sistema de cámaras de videovigilancia en la capital. El primero y único autorizado hasta ahora se encuentra en el Museo al Aire Libre del paseo de la Castellana, bajo el puente de Eduardo Dato. Fue instalado en junio de 2002 y consta de 10 cámaras que son controladas de día y noche por un policía municipal. Éste se encuentra dentro de un local montado bajo el puente. Su objetivo es impedir que las 17 esculturas instaladas en este punto sufran cualquier tipo de ataque.

Pero aquí, el paseante también es informado de que es grabado desde el principio. Existen placas de color azul y blanco en las que se puede leer: "Museo al Aire Libre de la Castellana. Videovigilancia por la Policía Municipal". Las imágenes también son destruidas en una semana.

Tanto en el caso de la plaza Mayor como en el Museo al Aire Libre, las autorizaciones de la comisión siempre prohíben la captación y almacenado del sonido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de noviembre de 2005