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El Rey ensalza la España "unida y solidaria" ante el Poder Judicial

Hernando: "El Supremo es la mayor garantía de la coherencia del ordenamiento jurídico"

El Consejo General del Poder Judicial echó el resto para celebrar su 25º aniversario. Nunca antes, ni en las ocasiones más solemnes, el Palacio de Justicia de Madrid se había visto tan engalanado como ayer, cuando recibió a los Reyes y al Príncipe, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; al del Congreso, Manuel Marín, y a la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, para conmemorar 25 años de justicia en democracia.

Don Juan Carlos subrayó en esta solemne conmemoración "la importancia dinástica y constitucional" del nacimiento de la infanta Leonor para la continuidad de la monarquía parlamentaria. Aprovechó el acto para agradecer "la cercanía y el cariño entrañable" con que los españoles han acogido el nacimiento de su nieta, y dijo que aprecia las felicitaciones de autoridades e instituciones.

Manifestó que los 25 años del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) constituyen "un hito para toda la justicia española, que asumió con probada lealtad nuestra Constitución como norma suprema del ordenamiento jurídico y de nuestro sistema de convivencia en democracia". El Consejo, según don Juan Carlos, "ha cumplido con eficacia su cometido esencial de velar por la garantía de independencia de los jueces y magistrados en su función de impartir justicia". De ahí que la sociedad española y sus instituciones, dijo el Rey, "tengan contraída con el Consejo del Poder Judicial una profunda deuda de gratitud".

Concluyó reiterando a la institución y a todos sus miembros su reconocimiento, al tiempo que les pidió que sigan ejerciendo "con lealtad y prudencia" sus funciones "al servicio de una España democrática unida y solidaria".

En su discurso de bienvenida a los Reyes y al Príncipe, el presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Francisco José Hernando, describió la trayectoria del CGPJ desde sus inicios, el 23 de octubre de 1980, hasta la actualidad en el marco de un Estado constitucional "edificado bajo la figura del Rey" y bajo la necesidad de "terminar para siempre con las dos Españas". "Siempre una España plena de virtudes que, por supuesto, se correspondía con la propia del que efectuaba el enfoque; y luego otra, en la que automáticamente caía todo aquel que sostuviera posiciones o intereses distintos".

La España de hoy, subrayó Hernando, supo hacerse "una sola a partir de aquellas dos, supo mirar al futuro y empezó decididamente a olvidar".

Una Constitución para todos

"Fruto de ese camino que juntos transitamos fue un texto constitucional para todos. Una norma que concitó unos grados de consenso que han permitido, por vez primera, que la Constitución alumbrada no fuera patrimonio de un Gobierno o de una minoría precaria. (...) Desearía que todas nuestras transformaciones futuras se hagan cosechando idénticas dosis de concertación ciudadana", dijo. El presidente consideró un acierto del Constituyente haber dirigido el CGPJ como garantía de que en el ejercicio de funciones gubernativas no se afectaría a la independencia judicial. "El Tribunal Supremo", agregó, "es nuestra mayor garantía de la unidad, coherencia y armonía del ordenamiento jurídico, la mejor garantía de la igualdad de los derechos de los españoles en cualquier punto del territorio nacional".

El logotipo de los 25 Años de Justicia en Democracia, dos grandes grúas con proyectores luminosos instaladas en la Plaza de la Villa de París, alfombras, banderas, decenas de focos en el exterior y sobre los tejados iluminando las fachadas y los jardines interiores del antiguo convento de las Salesas Reales daban al conjunto un aspecto más propio de la gala de los Oscar que de la severa sede del Supremo.

Al acto asistieron el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar; el de Interior, José Antonio Alonso; el fiscal general, Cándido Conde-Pumpido; los vocales que ha tenido el Consejo en sus 25 años, magistrados del Supremo, incluidos los eméritos, altos cargos de la Fiscalía y presidentes y fiscales jefes de tribunales superiores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de noviembre de 2005