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Bromas sobre el próximo debate

Zapatero y Rajoy charlan sobre la reunión de tres días que el lunes inicia el Senado

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, tuvieron al menos un momento de distensión tras el acto conmemorativo del 25º aniversario del Consejo General del Poder Judicial. Zapatero y Rajoy recorrieron juntos parte del trayecto que separaba el Salón de Pasos Perdidos de la gran galería del la antigua Audiencia Provincial donde se ofrecía un cóctel. Al bajar por una gran escalinata de mármol se les vio a ambos conversando y sonriendo. A preguntas de los periodistas, los dos coincidieron en que el motivo fue el debate de tres días sobre el Estado de las autonomías, que se inicia el lunes en el Senado. Rajoy contó luego que tras los duros enfrentamientos de los últimos días, Zapatero le había dicho, en referencia a ese debate: "A ver si dices algo bueno de mí".

Rajoy, rodeado de informadores, agregó después que el Gobierno "no tiene ni idea" de cómo reformar la Cámara alta. Zapatero concitó en torno a sí al grupo más numeroso de informadores, a los que anunció que la próxima semana presentará un calendario y un método de trabajo para el desarrollo de la reforma constitucional proyectada por el Ejecutivo, que incluye la modificación del Senado y la equiparación de la mujer al varón en la sucesión a la Corona.

El presidente consideró que el Estatuto catalán saldrá adelante: "Va a haber Estatut", dijo, y añadió que la inquietud que tienen ahora los españoles, y que el PP se encarga de instigar, se acabará apaciguando. No contestó a las preguntas sobre un eventual pacto de CiU con el Gobierno socialista, y desvió la cuestión hacia "quién, en este momento, sería capaz de pactar con el Partido Popular".

Zapatero desveló que ayer tuvo dos conversaciones telefónicas con el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, una de ellas antes del inicio del debate y otra a su término; y en esta última Maragall le transmitió su satisfacción por el transcurso de la sesión.

En otro corrillo próximo, el príncipe de Asturias respondía, distendido, a cuantas preguntas le dirigían sobre la infanta Leonor. Don Felipe comentó que ya ha bañado al bebé y le ha ayudado a expulsar los gases, aunque de momento no le han dejado cambiar pañales. La reina Sofía también intercambió con los numerosos invitados algunos comentarios sobre la recién nacida.

En otro de los grupos, el presidente del Supremo, Francisco José Hernando; el líder de Comisiones Obreras, José María Fidalgo; y el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, ponían reparos, en tono amigable y sin crispaciones, a algunos aspectos del Estatuto. La vocal de catalana del Poder Judicial Montserrat Comas lo defendía con convicción.

El magistrado del Supremo Fernando Ledesma se confesó feliz por la impresión que le había causado escuchar la canción Café de Chinitas, de Federico García Lorca, en el Tribunal Supremo, interpretada por la cantaora Ginesa Ortega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de noviembre de 2005