Un fuerte despliegue de la Ertzaintza protege la inauguración oficial de la central eléctrica de Boroa

La central energética de Boroa, uno de los proyectos más controvertidos por la oposición vecinal que ha suscitado en Amorebieta, se inauguró ayer oficialmente en medio de un fuerte despliegue policial. Medio centenar de vecinos se manifestaron cerca de la planta ante la presencia de los antidisturbios de la Ertzaintza, que impidieron su concentración justo en la entrada de la planta de ciclo combinado, como querían los promotores de la protesta. El atentado de ETA que el pasado 12 de julio causó daños leves en el exterior del recinto fue la razón principal del importante despliegue de agentes, que examinaron los bajos de los vehículos de los asistentes al acto con un detector de metales, un hecho inusual en las inauguraciones de infraestructuras en Euskadi.

La planta, promovida por la empresa pública irlandesa ESB y la japonesa Osaka Gas, es la tercera central de ciclo combinado (utiliza gas natural como combustible) abierta en Euskadi en los últimos tres años y la primera con capital extranjero en toda la Península Ibérica. El lehendakari Ibarretxe, que inauguró la instalación, destacó que aportará cerca del 25% de la demanda eléctrica vasca y agregó que el próximo año el País Vasco tendrá un autoabastecimiento energético del 75%. Ibarretxe subrayó la solidez del proyecto, el aumento de la competitividad en el sector eléctrico y las mejoras medioambientales que incorpora, con emisiones contaminantes "tres veces menos que las plantas [de carbón] que tenemos en Pasajes y Santurtzi".

Al acto asistió el ministro de Comunicaciones de Irlanda, Noel Dempsey, y el secretario de Estado de Energía, Antonio González Segura. El presidente de ESB, Tadgh O'Donoghue, dijo que era la mayor inversión de su compañía en el extranjero. Resaltó que, en el proceso de construcción, los contratos de bienes y servicios de empresas vascas han superado los 100 millones de euros y que la planta proporcionará a compañías locales una facturación de cuatro millones anuales.

La central, con una potencia de 755 megawatios, ha requerido una inversión de 500 millones de euros y está ya en funcionamiento desde mediados de agosto.

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