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Entrevista:JOAQUÍN MOYA-ANGELER | Presidente de la Corporación Tecnológica de Andalucía

"Debe haber un cambio en la Universidad"

Del presidente de la Corporación Tecnológica de Andalucía, la nueva iniciativa de la Junta para hacer coincidir el mundo de la investigación y la iniciativa empresarial, no se podrá decir que no sabe de qué habla. Tras una formación universitaria que le llevó al London School of Economics y el Massachusets Institute of Technology, Joaquín Moya-Angeler ocupó todos los cargos de responsabilidad en IBM España y Europa durante los años ochenta. Más recientemente estuvo en el origen de una de las irrupciones más meteóricas en el mundo del software español, Meta4, y ha dirigido el Consejo Social de la Universidad de Almería, un "compromiso" con su tierra que ha ampliado ahora de forma notable.

"Hay que invertir en conocimiento, un buen programador te hace el trabajo de cien"

"La Universidad hacía lo que ella quería, ahora se le pide que haga lo que la sociedad quiere"

Pregunta. Andalucía tiene un bajo nivel de inversión en I+D. Y las empresas andaluzas sólo aportan un tercio de ese esfuerzo. Los expertos dicen que ésa es una mala combinación para una economía en estos días.

Respuesta. Sin duda, la menor competitividad de la empresa andaluza tiene que ver con la menor cantidad de dinero que se ha dedicado históricamente a investigación y desarrollo. Pero afortunadamente estamos en una época en la que, en el mundo tecnológica, prima mucho más el conocimiento que el capital. Por eso creo que Andalucía está en un momento importante. El timing en los negocios lo es todo: tú puedes tener la idea más brillante que si entras en un mercado muy pronto te pegas una bofetada importante y si entras muy tarde no podrás con la competencia. En este momento hay un esfuerzo tremendo acumulado de años de desarrollo universitario y educación, que es lo primero que es necesario para cualquie tipo de actividad innovadora.

P. ¿La estructura educativa andaluza es la adecuada para ese cambio?

R. Yo he tenido la suerte de estudiar en varios países y cuando era presidente de IBM en España conocí a un hombre muy importante en estos días, Javier Solana, porque hice unas declaraciones en las que decía que no creía que el sistema universitario españo, sobre todo frente al europeo, fuera inferior. Y Solana me llamó, siendo ministro de Educación y me dijo, eres la primera persona que habla bien del sistema universitario, quiero comer contigo. Yo creo que España es un gran país de trabajadores, he vivido en cuatro o cinco países, es un país de gente dedicada. Lo que le han faltado son medios. Cuando ha tenido ocasión, creo que se ha invertido en cosas fundamentales: la salud y la educación. Luego ha habido un fenómeno global que es Internet, que permite que toda la información esté accesible a un coste barato sin tener que desplazarse. Como el español no tiene un pelo de tonto, y el andaluz menos, cuando tú tienes gente formada, tienes capacidad de acceso y tienes que una de las cosas que prima es el conocimiento y la capacidad de generar ideas, pues a España le va mejor. Y le va a ir mejor en el futuro.

P. A muchas empresas andaluzas también les ha ido bien, ¿por qué van a cambiar y dedicar parte de sus beneficios a proyectos de I+D, de largo recorrido y éxito no asegurado?

R. El dinero fácil es cómodo para muchos empresarios sin ánimo de traspasar sus límites. Pero la globalización e Internet llevan asociados mayor competitividad. Tú ya sabes donde encontrar un producto y a que precio. Esto hace que los minimercados locales sean más difíciles. A partir de ese momento o eres capaz de competir o no podrás hacer nada serio. Todo el mundo entiende ahora que el progreso pasa por invertir en I+D.

P. ¿Qué aporta la fórmula de la Corporación a ese objetivo?

R. Aquí ya ha habido una voluntad política muy importante, con la creación de la Consejería de Innovación, que integra la dirección general de Universidades en una Consejería industrial. El objetivo es asegurar la transferencia del conocimiento de la Universidad a la empresa. Y la Corporación tiene que conseguir que la transferencia de ese conocimiento sea eficiente. El conocimiento en las universidades españolas y andaluzas se ha aislado por una forma histórica de hacer las cosas que incentiva que los investigadores trabajen sin tener en mente el objetivo de hacer productos viables. La Corporación quiere cambiar esto con la canalización de un flujo importante de dinero a investigación a través de proyectos de colaboración con empresas. Eso es innovador. Tienes que lograr que toda esta cantidad de conocimiento se ponga al servicio de las empresas para hacer productos viables y servicios que la sociedad necesita. Debe haber un cambio sustancial, la Universidad se ha dedicado a hacer lo que ella quería y ahora se le pide que haga lo que la sociedad quiere.

P. ¿Por qué dijo en la presentación de está fórmula que la Consejería había sido generosa?

R. La Consejería ha hecho que se monte esta estructura, ha contactado a las empresas para que pongan el dinero, va a poner un euro por cada euro empresarial. Y cuando la pone en marcha, se va. Yo no conozco ninguna Administración en España donde se ponga en marcha una estructura de este tipo y no quiera controlarla, la deja en manos del capital privado

P. Pero a fin de cuentas es dinero público cuyo destino va a ser decidido por los patronos, que son empresarios. ¿No es una apuesta arriesgada?

R. La Corporación tiene un objetivo social. Se ha montado primero con las grandes empresas pero es evidente que las grandes beneficiadas van a ser pequeñas y medianas empresas andaluzas. Además, se van a financiar proyectos, no empresas. Esa es la filosofía. Es cierto que tiene riesgos, por eso hablaba de generosidad. Hay dinero público y de cómo se canalice dependerá el éxito del proyecto. Pero todo el mundo debe entender que va a tener un fin social y que se van a financiar buenos proyectos, no empresas. A quien tenga buenos proyectos sin lugar a dudas, se le va a dar bastante más que lo que puso.

P. ¿Cree que los investigadores andaluces están preparados para condicionar sus trabajos a los intereses del mercado?

R. Todo el mundo entiende que el poder hacer proyectos interesantes pasa por hacer cosas útiles para la sociedad. Pero sí le digo que los grupos de investigación quieren colaborar con las empresas. La cantidad de universitarios, profesores, catedráticos, que han pasado por universidades anglosajonas y europeas es tremenda, no tiene nada que ver con cuando yo estudiaba. Y toda esa gente entiende que el mundo funciona de otra forma, aceptan este modelo.

P. Usted ha pasado por IBM, una de las empresas con mayor esfuezo en I+D, ¿es cuestión de cultura empresarial?

R. Uno de los parabienes que trajo el mundo de Internet es el convencimiento de que se podía fracasar y todavía merecía la pena, el sentimento de que esto de ser empresario y ganar dinero no es tan malo. Sobre todo porque hay poquitos que ganen dinero y muchos que se dejan los cuernos. En cualquier empresa, el primer esfuezo en crear un producto o un servicio es un esfuerzo de I+D, eso es puro I+D. Luego sales a venderlo. Cuando nosotros empezamos en Meta4, teníamos un convencimiento de que no se hacía buen software en España, que había unas demandas importantísimas en la gestión de recursos humano. Se dedicó mucho tiempo a crear una tecnología muy potente que era capaz de procesar nóminas, que es la cosa más complicada del mundo. Eso es I+D. Luego, si tienes éxito, tienes que decidir qué haces: haces el cash-cow, ordeñas la vaca, o quieres seguir con el negocio y fortaleces la empresa. El mundo de la tecnología es muy curioso: un buen programador de software, te puede programar lo que otros cien. Y no es broma. Tienes que invertir en conocimiento.

P. En la Corporación hay muchas constructoras y una sola dedicada a biotecnología, por ejemplo.

R. Lo primero que se ha hecho es montar la corporación en base a grandes empresas. Una parte lo han hecho por responsabilidad social corporativa y otras porque efectivamente se van a beneficiar. Pero el gran desafío de la corporación es que se sumen las pequeñas y medianas, que van a ser las verdaderas beneficiadas. Es cierto que la corporación refleja la realidad social y económica andaluza. Y uno de los objetivos de la corporación es transformarla. Primero hay que capitalizar lo que hay y luego, intentar fortalecer áreas como la biotecnología, de la que sólo hay una empresa en la Corporación. Parte de la actividad de la Corporación será conseguir que grupos de investigación que trabajen en Andalucía y algunas empresas definan proyectos en áreas como esa. Ése es el desafío.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de octubre de 2005