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Borbolla afirma que todos los estatutos deben tener el apoyo de PSOE y PP

El ex presidente de la Junta asegura que el acuerdo "no sirve" sin los populares

Las reformas de los estatutos de autonomía deben tener el visto bueno en las Cortes Generales de los dos partidos mayoritarios, PSOE y PP. Quien así opina es José Rodríguez de la Borbolla, ex presidente del Gobierno andaluz y presidente del Consejo Asesor para la reforma del Estatuto. En una entrevista con la agencia Efe, Rodríguez de la Borbolla afirmó que ningún estatuto puede ser aprobado sin un acuerdo "absolutamente mayoritario de las Cortes". Si el PP no está en el acuerdo, éste "no sirve", añadió.

Zarrías dice que Andalucía "está dando ejemplo" con su reforma estatutaria

El ex presidente de la Junta se refirió al proyecto de reforma del Estatuto de Cataluña que ha llegado al Congreso de los Diputados y que ha generado una enorme polémica. Rodríguez de la Borbolla subrayó que la España actual es consecuencia también de "lo que han querido expresamente los nacionalistas catalanes, por lo que ahora no se puede pretender cambiar ese modelo, aunque sea sólo para Cataluña, sin acuerdo de los demás". "No se trata sólo de que haya un acuerdo de los representantes de Cataluña con los representantes de España en el Congreso, no. Hay cosas de las que tienen que opinar los representantes de todos los territorios de España", recalcó Borbolla.

Sobre la polémica de que Cataluña sea definida como nación en su Estatuto, Borbolla recordó que "la nación española existe, no es un invento del franquismo, y Cataluña forma parte de España". "Yo no tengo por qué discutir si para unos Cataluña es una nación y para otros no. La discusión tiene que centrarse en que, se defina como se defina Cataluña, su marco de existencia es la España de 2005 para adelante, no la España del siglo XVII ni del XVIII".

Según Rodríguez de la Borbolla, el orden constitucional "no se puede ir parcelando en sus reformas", sino que hay que generar consenso, fijar criterios para marchar en una dirección u otra "y no 17 direcciones distintas sobre las que se pueda marchar". En este sentido, advirtió de que en la España actual "ninguna comunidad está legitimada para pedir para sí algo que no pueda ser extensible a las demás, salvo lo estrictamente referido a los hechos diferenciales que la Constitución reconoce, es decir la lengua y la cultura propia, y la especificidad de un régimen financiero para dos territorios de España y solo para esos dos: País Vasco y Navarra".

Sobre el sistema de financiación que han acordado el gobierno tripartito de la Generalitat y CiU, Borbolla afirmó que "el sistema de financiación tiene que fijarse por acuerdo de todas las comunidades con los representantes de todo el pueblo español, no sólo porque lo diga la Constitución, sino porque no se puede desconocer la voluntad repetidamente expresada de los ciudadanos de este país". En este sentido, se mostró convencido de que la propuesta de Estatuto catalán va a ser modificada.

Por su parte, el Gobierno andaluz expresó ayer su "satisfacción" por el desarrollo de los trabajos realizados por los grupos parlamentarios para la reforma del Estatuto y consideró que Andalucía "está dando ejemplo de cómo construir un Estatuto sin tener que salirse de los cauces de la Constitución". "Todos los grupos parlamentarios son conscientes del papel que tenemos que hacer y de lo que nos estamos jugando", dijo ayer en Jaén el consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías. El consejero afirmó que la decisión de denominar a Andalucía como nacionalidad histórica, con el apoyo de PSOE y PP, es algo que "sintoniza básicamente con la mayoría de los ciudadanos de esta comunidad, donde no existe una preocupación profunda por la identidad" porque Andalucía "no tiene problemas de encaje en España".

Por su parte, el coordinador regional de IU, Diego Valderas, quiso hizo hincapié en la necesidad de que se hable menos del Estatuto catalán y más del andaluz. Añadió que Andalucía "debe aspirar, como ya lo hizo en 1980, a un Estatuto de máximo nivel de competencias, en igualdad de condiciones con cualquier otra comunidad autónoma". Valderas señaló que "hay que rescatar del Estatuto de Cataluña todo aquello que plantea una orientación y un impulso federal, un planteamiento de mayor nivel de competencias, pero hay que rechazar cualquier aspecto que plantee escenarios de confederalidad o de asimetría entre las comunidades autónomas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de octubre de 2005