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Reportaje:AULAS | NO DEJAR DE APRENDER

Docentes en formación continua

Los centros de profesores ofrecen asesoramiento para mejorar la forma de dar clase

Los centros de profesores asesoran e imparten estrategias y conocimientos para afrontar las nuevas necesidades de la enseñanza. Entre las prioridades de estos 'alumnos veteranos' se encuentra la formación en nuevas tecnologías, pero también formas de afrontar los problemas de convivencia en las aulas.

La misión de un profesor es enseñar conocimientos, pero en un mundo en constante avance, el docente debe seguir aprendiendo. No sólo los nuevos aspectos e innovaciones de su propia especialidad, sino nuevas formas de impartir clase y relacionarse con su material de trabajo principal: sus alumnos. Con este fin se crearon en 1986 los centros del profesorado o Cep, de los que hay 32 repartidos por toda Andalucía.

Informes como el Pisa, que compara los resultados educativos en los países de la OCDE (el último realizado en 2004) han traducido en cifras el pobre nivel de los estudiantes de Secundaria y Bachillerato en materias como Matemáticas, Lengua y Ciencias Naturales. De los resultados se desprenden algunas dudas, no sólo acerca de la aplicación de los alumnos, sino también de la formación continuada de los profesores. "No es un problema de recursos", afirmaba la semana pasado Manuel Ventura, director del Cep de Sevilla, quien dijo que en ese aspecto, España se encuentra en la media europea. Desde su punto de vista es más bien un "problema de contenidos y de metodología. (...) El fracaso no puede achacarse sólo a la falta de motivación y desgana del alumnado", afirmaba. Según la directora general de Innovación y Formación del Profesorado, Carmen Rodríguez, el reto ahora es "adaptar el nuevo modelo de sociedad del conocimiento y las nuevas tecnologías a la escuela". Por eso, otra de las líneas prioritarias es la de la formación del profesorado en ese campo.

Este año los Cep trabajarán en los problemas de convivencia en el aula

Un campo que conocen bien Jesús Fernández y José Muñoz, dos profesores de Matemáticas del IES Macarena de Sevilla. Jesús ha impartido cursos para el Cep de Sevilla. Ambos recibieron el año pasado formación por Internet en el uso de un programa informático de enseñanza de las Matemáticas: el Descartes, organizado por el Ministerio de Educación y la Consejería de Educación. Con este programa experimental, la Administración pretende estudiar cómo se adapta el alumnado a la nueva herramienta didáctica para aprender matemáticas: el ordenador. "Es una herramienta más, otro recurso de enseñaza", afirmaron. "Con los ordenadores tienes que dar clase de forma distinta. Una opción es impartir una sesión convencional y después aplicarla al ordenador. Otra, es usar el programa como experiencia previa para ver el nivel de los chavales",explicaron. La herramienta permite que cada alumno avance con más facilidad según su ritmo de aprendizaje. "Así atendemos mejor a los que van más retrasados".

Ambos profesores destacaron que el hecho de que existan ordenadores en el aula no significa que se utilicen bien. Es necesaria una formación previa de los docentes. Las reaccionesn de sus colegas a las nuevos recursos son diversas. "Los más veteranos no lo rechazan, pero sí lo ven con resquemor", señalaba Jesús.

"La formación del profesorado ha sido la gran asignatura pendiente", reconoció Jesús. Para paliar esta situación, los asesores que trabajan en los Cep (que son profesores en comisión de servicios) responden a las necesidades de sus colegas de los centros educativos: organizan conferencias de expertos remunerados, promueven el intercambio de experiencias con profesores de otros centros que hayan pasado por lo mismo, facilitan encuentros y jornadas de formación y dan fondos para la compra de materiales.

Estas actividades se imparten en los mismos centros o bien en las distintas sedes de los Cep. Se enfatiza el trabajo en grupo de los profesores, que se organizan en equipos para abordar estrategias y elaboran materiales didácticos que luego se comparten con otros centros. Los CEP escriben una memoria que marcan las necesidades educativas que deberá fortalecerse el ciclo siguiente. Para este año, entre otras líneas, se pretende corregir el problema de la convivencia en las aulas, y evitar los episodios de violencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de septiembre de 2005