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Palop aboga por un pacto del agua y subraya las ventajas del trasvase alternativo del Júcar-Vinalopó

El trazado alternativo del trasvase Júcar-Vinalopó con la toma de agua en la desembocadura, en el Azud de la Marquesa, aportaría "más agua y todos los años". El director general del Agua del Ministerio de Medio Ambiente, Jaime Palop, subrayó ayer de nuevo las ventajas de cambiar la toma de agua del trasvase y el rechazo de los regantes del Júcar a la obra actual, que arranca en Cortes de Pallás. Palop abogó por un "pacto del agua" para dar una salida consensuada al trasvase y evitar "la fractura entre valencianos".

En un receso de la reunión de la comisión técnica del trasvase en Valencia, que analizó los informes en torno a la alternativa, Palop afirmó que "es una realidad" que la toma actual en Cortes "no tiene consenso" y que el río Júcar "no tiene resueltas sus necesidades". Desde la condición de que se respeten los derechos de los usuarios del Júcar -incluida Valencia, "que no tiene garantizado al 100% su abastecimiento" si se produce una prolongada sequía- y las condiciones medioambientales del río y L'Albufera, la disponibilidad de recursos y la garantía de que sean anuales es mayor en el Azud de la Marquesa, según defendió Palop. El trasvase se situaría en unos 70 hectómetros cúbicos anuales, una cifra muy superior a la de Cortes. El director general afirmó que en los últimos tres años la conducción aún vigente no podría haber aportado agua por la falta de sobrantes.

La toma actual de la transferencia en Cortes de Pallás "no tiene consenso"

Palop reconoció que la propuesta alternativa tiene también "inconvenientes", entre los que destacó el "recelo" de los usuarios del Vinalopó, que creen que "es una maniobra para no hacer del trasvase", lo que niega el ministerio. Además, el nuevo trazado tiene un sobrecoste y posiblemente se pierda parte de los fondos europeos asignados a la obra. "El ministerio intenta buscar un acuerdo", insistió el director general, quien criticó al Consell de Francisco Camps por encabezar la manifestación en contra del proyecto "cuando se busca el consenso". Palop se declaró "perplejo" ante advertencias desde el Vinalopó de que renunciarán al agua si no llega desde Cortes y aseguró que los usuarios no se han expresado en ese sentido en la comisión. Sobre la propuesta de los empresarios de realizar las dos tomas, Palop dejó claro que no ve ninguna ventaja al "doble gasto". El ministerio, según destacó el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Juan José Moragues, apuesta por una "solución integral" que dé agua a Alicante a través de la desalación en la costa, la reutilización de agua depurada y el trasvase. La modernización de regadíos es otra condición imprescindible para sustentar el trasvase, indicó.

Aunque el debate en torno a las dos propuestas de trazado "no se puede prolongar indefinidamente", Palop no quiso fijar un plazo para tomar la decisión.

La comisión técnica duró casi cinco horas. La Junta Central de Usuarios del Vinalopó expuso en la comisión un informe contrario al cambio de la toma, que considera que no incide en la cantidad de agua disponible para la transferencia y supone un aumento del coste y del impacto ambiental. La empresa pública Aguas del Júcar, SA presentó los informes sobre la viabilidad del trasvase alternativo. A falta de estudios de detalle, los informes consideran factible un trazado que recorrería 81,8 kilómetros desde Cullera hasta el empalme con la obra actual en La Font de la Figuera. No obstante, prevén variaciones sobre la propuesta presentada por la Fundación Nueva Cultura del Agua para reducir la afección a espacios protegidos. El dictamen económico prevé un sobrecoste de al menos 110 millones de euros, aunque al transferirse más agua, la tarifa no rebasaría para los usuarios los 17 céntimos de euro por metro cúbico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de septiembre de 2005