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Un sistema español contra correo basura, premiado en Cambridge

El servicio Spamina, creado en una empresa gerundense, coge los mensajes antes de que lleguen al ordenador, los analiza y los envía limpios al cliente

"El 10% de tecnología y el 90% de sentido común". Así describe Dídac Lee, director general de IntercomGi, la esencia de su sistema contra el correo basura, que ha ganado el Concurso de Emprendedores Tecnológicos de la Universidad de Cambridge. Se llama Spamina y promete librar a empresas y particulares de correo basura por 30 euros al año.

IntercomGI es un proveedor de servicios de Internet de Girona, fundado hace una década por Dídac Lee, quien explica que sus clientes le dieron la idea de Spamina: "Todos se quejaban del correo basura. Estuvimos mirando los productos que había en el mercado contra el spam pero, o no lo filtraban todo, o se comían correos buenos, o cargaban demasiado los ordenadores".

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Spamina no es un programa que el usuario deba instalar en su ordenador, sino que es un servicio externo que actúa de intermediario entre el receptor y su proveedor de correo: coge los mensajes antes de que lleguen a los ordenadores, analiza si hay correo basura o virus y los envía limpios al cliente, en menos de dos minutos.

El servicio ofrece dos modalidades de protección: por una parte, tiene una gran base de datos de correos basura de todo el mundo, que compara con los que recibe el usuario para rechazar aquellos que coincidan. Otra modalidad, la más innovadora y que está en proceso de patente, se basa en las llamadas listas blancas o direcciones de correo fiables, con las que el internauta se comunica habitualmente.

"Partimos de la base de que el correo basura se envía mediante robots. Entonces, la idea es crear una tecnología que compruebe que quien manda el mensaje es un humano y no una máquina", explica Lee. Spamina verifica si los remitentes de los mensajes coinciden con la lista de contactos del internauta. En caso negativo se envía un correo de validación al remitente, pidiéndole que responda. "Los robots no responden a las validaciones, por lo que sólo pasan correos limpios".

El sistema, desarrollado hace dos años, tiene unos 600 clientes. Frente a la incomodidad de tener que esperar a que se valide un mensaje para que llegue al destinatario, Lee afirma: "Más del 99% de correo que recibe una persona proviene de su lista de contactos". En cuanto al peligro de que alguien robe la lista de las máquinas de Spamina, lo descarta: "Somos un proveedor con 10 años de experiencia en administración de sistemas".

Lee, nacido en Girona e hijo de taiwaneses, los 21 años fundaba IntercomGI, que hoy tiene 70 empleados y oficinas en Barcelona, Madrid y Buenos Aires. Desde entonces ha creado diversas empresas y ha recibido varios premios. "A veces pensamos que vamos a la cola de Europa, pero estamos demostrando que una pyme de Girona, con no excesivos recursos, puede ser puntera".

SPAMINA: www.spamina.com

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de septiembre de 2005.