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El primer Parlamento democrático en 30 años

Miles de carteles con rostros de candidatos llenan las calles de Kabul. Algunos han recurrido a camionetas con altavoces para darse a conocer. Su objetivo: conseguir uno de los 249 escaños en el primer Parlamento que Afganistán va a tener en tres décadas. A la novedad que para la mayoría supone la elección de representantes, se suma el reto logístico de organizar una votación en un país sin infraestructuras. La Comisión Electoral cuenta con la ayuda de 1.247 burros, 306 caballos y 24 camellos.

"Es la única forma de alcanzar las zonas más remotas", explica Jim Grierson, jefe del departamento de apoyo de la Comisión Electoral Conjunta que los expertos de la ONU formaron con responsables afganos. A falta de las elecciones locales, que se retrasaron hasta 2007, los comicios del próximo domingo constituyen la última fase del plan diseñado en Bonn (diciembre de 2001) para devolver la estabilidad a Afganistán y dotarle de un Gobierno democrático, tras 25 años de guerra.

En total 12,4 millones de afganos se inscribieron en el censo electoral, dos millones más que para las elecciones presidenciales de 2004. Pero en esta ocasión el voto es más complicado. Hay en realidad dos votaciones simultáneas. Una, para elegir los consejos de cada una de las 34 provincias del país. Otra para designar a los diputados a la Wolesi Jirga (Asamblea Nacional), en un número proporcional a la población de cada demarcación.

El entusiasmo electoral se percibe en el número de candidatos inscritos: 2.760 para 249 escaños del Parlamento (otros 10 están reservados a los nómadas kuchis) y 3.016 para los 420 puestos que suman los 34 Consejos Provinciales. "Las listas de votantes en algunas provincias van a tener el tamaño de un tabloide", admite Grierson.

Analfabetismo

"Con el alto nivel de analfabetismo que tenemos, imagínese la dificultad que va a suponer para el votante elegir a su candidato entre 60 caritas de tamaño sello", señala Sayed Ishaq Gailani, uno de los 60 candidatos en Paktika, donde se eligen tres diputados. Gailani, que preside el Frente Islámico Nacional, teme que un día no sea suficiente ya que el proceso va a ser muy lento. "Si cada votante dedica dos minutos, sólo con un millón de votantes un día no es bastante", asegura. Y eso que la Comisión Electoral Conjunta ha dispuesto 26.240 mesas electorales en 6.270 colegios distribuidos por todo el país. "La operación logística es 10 veces mayor que para las presidenciales", compara Grierson.

Pero la mayor preocupación, tanto de los organizadores afganos como de los responsables de la ONU, es la seguridad. "La situación es muy volátil", reconoce el jefe de la misión del departamento de apoyo de la Comisión Electoral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de septiembre de 2005