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Guerra abierta entre los grandes constructores de Castellón por Mundo Ilusión y el aeropuerto

Marina d'Or se enfrenta a Lubasa y PGP con los ojos puestos en los proyectos 'estrella'

Las batallas empresariales, que hasta ahora se libraban en los despachos, han llegado a la calle. Los proyectos estrella de Castellón, el aeropuerto y la urbanización alrededor del parque temático Mundo Ilusión, han abierto una auténtica guerra entre los principales grupos empresariales de la provincia. Un enfrentamiento que tiene como protagonistas al grupo Marina d'Or, liderado por Jesús Ger; el grupo PGP, dirigido por Pedro Gimeno, y el grupo Lubasa, de Luis Batalla.

Los ataques frontales están provocando un espectáculo alrededor de los dos proyectos promovidos por las administraciones autonómica y provincial. La sociedad empieza a percibir el "mangoneo" como causa de esa guerra, opinó ayer un empresario ajeno al conflicto. El presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, ha sido su principal impulsor y, desde hace años, los ha presentado como sus dos grandes apuestas. Sin embargo, ayer, ante el último episodio escrito de esta guerra, un anuncio a doble página en algunos periódicos en el que Marina d'Or arremetía contra sus dos rivales, Fabra dijo que no mediará en esta batalla y que el enfrentamiento tiene su origen en la próxima adjudicación del entorno de Mundo Ilusión.

Pese a que los proyectos han llevado un procedimiento separado, desde el primer momento han estado conectados. El propio Pedro Gimeno, portavoz de la unión de empresas adjudicataria de las obras del aeropuerto (FCC-Lubasa, OPGP), admitió que su inversión en estas instalaciones estaba "íntimamente relacionada con grandes proyectos turístico-inmobiliarios de la provincia". La guerra se desató con la presentación de las propuestas de urbanización de Mundo Ilusión, que conlleva el desarrollo de cerca de 20 millones de metros cuadrados. Por esa urbanización pugnan, por un lado Lubasa y PGP y, por otro, el grupo Marina d'Or. Los primeros acusaron al segundo de querer monopolizar el proyecto y no permitir la entrada de ningún otro socio, mientras ellos escenificaban su interés por "compartir" en un encuentro con otros constructores. El segundo, que realmente quiere desarrollar el área de Mundo Ilusión en solitario, ha optado por abrir otro frente y utilizar el proyecto del aeropuerto como arma en su ataque. Así, ha manifestado públicamente su interés por entrar en el accionariado de la adjudicataria con el fin de "colaborar" en la financiación de este proyecto, aunque no se ha dirigido a sus responsables con el objeto de negociar su intención. Pese a las dificultades financieras por las que pasan los constructores de las instalaciones aeroportuarias, éstos rechazaron, de inmediato, el ofrecimiento. Ayer, a través de un anuncio publicitario, Marina D'Or lanzó una "bomba" contra PGP y Lubasa a los que calificó, entre otras cosas, de "prepotentes". "Están tan acostumbrados a hacer negocios apoyándose en la Administración, sin arriesgar nada, que son incapaces de entender nuestro propósito", señala el escrito que, por alguna de sus expresiones, Fabra calificó de "broma". Todo ello cuando, el próximo sábado, se celebrarán los plenos en los ayuntamientos de Oropesa y Cabanes en los que se verán los informes técnicos sobre las propuestas de urbanización de Mundo Ilusión. El "ataque" de Jesús Ger se ha interpretado como una muestra del apoyo seguro con el que cuenta en ambos ayuntamientos. Los informes elaborados en Cabanes señalan su propuesta de urbanización como la más apropiada, mientras que la de Oropesa se prevé en el mismo sentido. Fabra advirtió ayer que "primero juzgarán los ayuntamientos y, después, instancias superiores", en referencia a la Consejería de Territorio. "Si no, decidirán los tribunales", sentenció.

La guerra abierta no beneficia a nadie, según señalaron algunos empresarios, y "perjudica a Castellón".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de septiembre de 2005