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Willem Dafoe y Ben Gazzara, Premios Donostia 2005

El Festival reconoce a dos grandes actores del cine independiente

Ni Willem Dafoe (Wisconsin, 1955) ni Ben Gazzara (Nueva York, 1930) se han prestado a entrar en el juego impuesto por la industria de Hollywood. Ambos han hecho del riesgo la principal filosofía de sus carreras y se han convertido así en actores fetiche del cine independiente. El Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que celebrará su 53 edición entre el 15 y el 24 de septiembre, reconoce ahora esa audacia y sus dotes interpretativas con el Premio Donostia.

Willem Dafoe, unido a directores como Scorsese, Paul Schrader, Lynch o Cronenberg, y Gazzara, vinculado a John Cassavetes o Peter Bogdanovich, ven así crecer, con el Premio Donostia, los paralelismos entre sus carreras. El primero, nacido en Appleton en una familia de siete hermanos, se trasladó a Nueva York al acabar la universidad con el afán de convertise en actor de teatro. Consiguió colarse en el vanguardista The Wooster Group. Fue entonces cuando la industria del cine se fijó en él y le ofreció un pequeño papel en La puerta del cielo, de Michael Cimino, que le sirvió de llave para trabajar en otras películas.

Su gran oportunidad se la dio Oliver Stone con Platoon, filme con el que logró su primera candidatura a los Oscar. Pero el papel que le catapultó a la cima de la interpretación fue su encarnación de Jesucristo en La última tentación, de Scorsese.

"Willem Dafoe no tiene remilgos en combinar papeles protagonistas con cometidos más pequeños. O en alternar géneros cinematográficos", afirma el festival. "Su extraordinaria ductilidad como actor le permite convertise en el malvado teñido de verde de Spider-man, de Sam Raimi, o en un vampiro de cine en La sombra del vampiro, de Elias Merhige" o "el acusador Caravaggio de El paciente inglés, de Anthony Minghella". El certamen destaca la ductilidad de un actor que nunca ha abandonado sus trabajos teatrales.

Dafoe trabajó recientemente en Manderlay con Lars von Trier, un cineasta que también ha dirigido a Gazzara en Dogville. Hijo de un inmigrante siciliano, llamó la atención en sus inicios por "una brillante y contenida sobriedad", según apunta el certamen. Fue en 1958 cuando protagonizó su salto al cine, encarnando al cadete sádico de The strange one, de J. Garfein. La consagración le llegó un año después con Anatomía de un asesinato, de Otto Preminger. Gazzara, con "un prestigio de actor indomable", según el festival, ha encarnado personajes de psicología compleja para Cassavetes en Husbands u Opening night" y ha trabajado junto a Bogdanovich, Marco Ferreri o Todd Solonz (Happiness). Este actor recibirá el premio el día 22, cuatro días después de Dafoe, que presenta en esta edición el filme Before it had a name.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de septiembre de 2005