Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
SINIESTRO DEL EJÉRCITO ESPAÑOL EN AFGANISTÁN

Zapatero pide a los militares de la misión en Afganistán que "extremen la seguridad"

El presidente visitará hoy las tres bases españolas a las que pertenecían los fallecidos

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, transmitió ayer a los militares destacados en la misión de Afganistán que "todos los españoles" están muy pendientes de su trabajo y muy orgullosos de su labor. Estas consideraciones las realizó a través de videoconferencia en conversación con el ministro de Defensa, José Bono, y el jefe de la Base de Herat, coronel Miguel Moreno. El jefe del Ejecutivo pidió a los militares españoles que "extremen la seguridad". Durante el día de hoy el presidente visitará las tres bases españolas a las que pertenecían los militares fallecidos.

La conversación a tres bandas -el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el ministro de Defensa, José Bono, y coronel Miguel Moreno- se prolongó por espacio de 15 minutos y, además de la información básica que el ministro transmitió al presidente, el resto del tiempo se consumió en expresiones de solidaridad y afecto del presidente hacia los militares allí destacados. También hubo muestras de apoyo para los familiares de las víctimas.

La conversación comenzó sobre las dos y media de la tarde en Afganistán (doce del mediodía en España) entre el presidente y José Bono. Después de 13 horas de vuelo, el titular de Defensa informó de que el equipo que se había desplazado a la zona había empezado a hacer su trabajo. Entre ellos, médicos patólogos y especialistas en la investigación de accidentes aéreos, con el general Pina a su mando. También dos diplomáticos destacados en Kabul y un asesor jurídico.

"Nos ha recibido el gobernador de la provincia y ha sido muy expresivo en su pésame, diciendo que la ciudadanía está rezando por nuestros soldados y que dan gracias por cómo los españoles contribuimos a la paz, la libertad y la democracia en Afganistán".

No descartar hipótesis

Enseguida, el titular de Defensa transmitió al presidente que "no se podía descartar ninguna hipótesis, tanto de ataque exterior como de accidente". A continuación, el ministro señaló que los especialistas "no han visto ningún indicio en la dirección de un ataque exterior. Más bien se inclinan en que un viento fuerte y racheado en el momento en el que el helicóptero sobrevolaba la cresta final de las montañas pudo haberle abatido hacia el suelo".

Estas consideraciones no evitaron, sin embargo, que las últimas palabras de presidente del Gobierno, ya en conversación con el general Moreno, fueran las siguientes: "Desde luego, extremen todas las medidas de seguridad, como sé que hacen. Coronel Moreno, una vez más, nos sentimos orgullosos de ustedes".

El coronel Moreno conversó con el presidente en los siguientes términos: "Si me permite, me gustaría transmitir en nombre de esta familia a la que represento, de más de 900 mujeres y hombres españoles, que estamos aquí intentando cumplir con la misión encomendada por el Gobierno para apoyar la reconstrucción y la pacificación de Afganistán. Nuestro sentimiento, como no puede ser de otra manera, es de mucho dolor, de consternación, porque ayer el día fue muy largo y probablemente hoy el día también lo será. Pero le puedo asegurar que continuamos trabajando día a día, la rutina no se pierde y continuamos listos para seguir cumpliendo la misión".

El presidente le respondió en tono muy afectuoso y reiterándole la consideración del Gobierno y de la sociedad. Pero, sobre todo, se extendió en el recuerdo de los fallecidos. "Quería transmitirle a usted y a todos los soldados españoles que están en Afganistán directamente mi más sentido pésame, mi condolencia y el dolor que tiene el Gobierno y que tienen todos los españoles por la pérdida de estas 17 vidas".

El jefe del Ejecutivo comentó al coronel que la noche anterior había repasado las fichas de los soldados muertos. "La mayoría son muy jóvenes; hay una mayoría incluso de solteros. Veía sus trayectorias; el destino seguramente no había pensado parar sus vidas en Afganistán. Estaban allí defendiendo la bandera de un país libre y pacífico, España, para llevar libertad y paz a otro país, Afganistán, entre gentes con una cultura muy distinta a la nuestra, con lengua distinta, con tradiciones distintas".

Tal y como hizo el día anterior en su declaración institucional realizada desde el Palacio de la Moncloa, se dirigió a sus familias, a sus amigos, a sus compañeros soldados que están en Afganistán. "Podéis sentiros orgullosos de estos 17 soldados que han dado su vida por defender la libertad, la paz, enarbolando la bandera de España".

Máximo rigor

El jefe del Ejecutivo aseguró a los militares que están en esa misión que sus compañeros han muerto "defendiendo grandes valores, murieron conforme al juramento que han hecho, de defender la vida, la libertad y la paz". El presidente se despidió del coronel: "Mucho ánimo, máxima atención, máxima rigurosidad en el trabajo para el reconocimiento de los fallecidos y para una pronta repatriación".

Antes, el ministro de Defensa aseguró a Zapatero que se iba a trabajar con "rigor y con certeza". Bono informó de los primeros pasos. "En la identificación de los cadáveres se encuentran los médicos patólogos y el equipo de la Guardia Civil haciendo su trabajo". El ministro señaló que el trabajo podría acabar en 72 horas. "Si te parece, presidente, y con tu permiso, voy a estar aquí acompañando a los militares que viajarán conmigo en una comisión especial e iremos, si te parece oportuno, en el mismo avión en el que vuelen los cadáveres a nuestro país".

La respuesta de Zapatero a Bono fue de agradecimiento. "Quiero reiterar el reconocimiento al esfuerzo que está haciendo todo tu equipo, trabajo y esfuerzo que sé que vais a cumplir con toda diligencia, con toda eficacia, porque así se lo merecen los soldados fallecidos, nuestras Fuerzas Armadas". Zapatero aseguró a Bono que el Gobierno y los ciudadanos españoles "están muy pendientes" del trabajo que allí están realizando.

El presidente permaneció ayer en Moncloa preparando los desplazamientos que hoy realizará a las tres bases españolas a las que pertenecían los fallecidos, para dar el pésame a los militares y a las familias que allí se congreguen. Primero se desplazará a la Base General Morillo de Pontevedra, a la que pertenecían doce de los fallecidos. A continuación volará a la Base de El Copero en Sevilla, en la que estaban cuatro militares. Por último, visitará la Base de las Fuerzas Aeromóviles del Ejercito de Tierra ( FAMET), de Colmenar Viejo, en Madrid, en donde estaba destinado un sargento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de agosto de 2005