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Los parquímetros dejan a los peatones sin paso en las aceras de Poble Sec

El desembarco del área verde de aparcamiento en el barrio barcelonés del Poble Sec ha comenzado con mal pie. El Ayuntamiento ha colocado decenas de parquímetros en aceras estrechas, algunas de poco menos de 60 centímetros, como la calle de Font-rodona. Resultado: es casi imposible pasar con el carro de la compra o un cochecito de niño e imposible hacerlo en silla de ruedas. Los vecinos del barrio se preguntan por qué, en un barrio de aceras tan estrechas, el Ayuntamiento no ha colocado los parquímetros en la calzada. La respuesta, entre risas, la da también un buen número de vecinos, como hacían ayer frente a una tienda de la calle de Roser: "Es que si los clavan en el asfalto habrá menos sitio para aparcar y recaudarán menos". Los intentos de lograr la versión del Ayuntamiento resultaron infuctuosos.

La ubicación de los parquímetros en las aceras es paradójica porque el proyecto que el distrito de Sants-Montjuïc redactó para conseguir la ayuda de la Generalitat en el Plan de Barrios destina un capítulo a la eliminación de las barreras arquitectónicas en las escarpadas calles de la zona.

Cuando faltan dos meses para que el nuevo sistema de aparcamiento de Barcelona llegue al Poble Sec -primero se ha implantado en el Eixample y Ciutat Vella-, los vecinos de la falda de Montjuïc comienzan a mostrarse críticos. En la Unión de Asociaciones de Vecinos del barrio la tachan de recaudatoria y alertan de que "hay más parque móvil que plazas de área verde", en palabras de Miquel Carrillo, representante vecinal. Carrillo explica que a finales de julio su asociación se puso en contacto con algunas plataformas ciudadanas de oposición al área verde y que en sólo una semana se recogieron 300 firmas de rechazo. En septiembre habrá movilizaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de agosto de 2005