La escasa motivación y disciplina, principales problemas educativos

Ocho de cada diez ciudadanos creen que los padres se implican poco

Alumnos poco motivados para aprender, conflictividad y escasa disciplina en los centros, padres apenas preocupados por la educación de sus hijos: son los principales problemas que los españoles observan en el sistema educativo, según el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) difundido ayer. Los ciudadanos creen que la educación obligatoria debe sobre todo formar buenos ciudadanos y con conocimientos para poder trabajar.

El Barómetro de julio del CIS, realizado con 2.425 entrevistas, se ha centrado en la situación de la enseñanza. La considera regular el grupo más numeroso de consultados (37,8%). Le siguen aquéllos que la consideran buena (34%). Para el 15,1% resulta mala y para el 5,3%, muy mala. El 1,4% estima que es muy buena. Al comparar el panorama actual con el de hace una década, el 37,1% cree que la educación se encuentra ahora peor. El 33,9% estima que ha mejorado y para el 18,6% se mantiene igual. Casi seis de cada 10 encuestados (59%) consideran que la sociedad le presta una atención insuficiente.

Respecto a los problemas (se pide a los encuestados su opinión sobre 10 de ellos), la mayoría pone en primer lugar "la escasa motivación de los alumnos por aprender". Resulta un problema muy o bastante importante para el 85,6%. En segundo lugar se sitúa "la ausencia de disciplina en los centros", una cuestión relevante para el 85,1% [ver gráfico]. Le sigue "la conflictividad en los centros" (una cuestión muy o bastante importante para el 84,5%). El cuatro problema es la "poca preocupación de los padres por la educación de los hijos" (81,5%). A cierta distancia se sitúan otros como la falta de recursos para atender la diversidad de necesidades del alumnado (el 75,3 lo considera un mal muy o bastante importante) o el poco nivel de exigencia de los profesores hacia los alumnos (67%).

Cuando se pregunta al ciudadano cuál es a su juicio el problema más importante, el más citado resulta la conflictividad en los centros (18,6%), seguido de la poca preocupación de los padres por la educación filial (17,4%), la ausencia de disciplina escolar (13,4%) y la falta de motivación de los alumnos (13%).

Al pedir a los encuestados que elijan dos iniciativas para mejorar la educación, éstos se inclinan sobre todo por fomentar la implicación de las familias (41,6%), reforzar las medidas disciplinarias (36,1%), conceder más atención y recursos a la diversidad de necesidades del alumnado (28,4%) y reducir el número de estudiantes por clase cuando haya grupos con dificultades (24,5%).

Respecto a la importancia de que los centros fomenten ciertas cualidades en los alumnos en la enseñanza obligatoria, la mayoría elige la obtención de conocimientos para lograr empleo (algo esencial o muy importante para el 88,4%), el ser buenos ciudadanos (86,1%) y personas con confianza en sí mismas (85,7%).

Al comparar la responsabilidad de los centros educativos y la familia respecto al desarrollo personal y social de los jóvenes, siete de cada 10 consultados afirma que debería ser compartida a partes iguales. No obstante, casi uno de cada cuatro (23,9%) estima que la familia debería tener la responsabilidad principal. En cuanto a la labor que desarrollan los profesores, el 53% la considera buena, el 25,8%, regular; el 10,9, buena y el 3,7%, mala.

Respecto a la reforma del sistema educativo, más del 80% considera muy o bastante importante conseguir el acuerdo de los principales partidos y grupos sociales para realizarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de agosto de 2005.

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