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AL VOLANTE
Columna
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Tecnología relajante

La tecnología híbrida del RX 400h no penaliza la calidad de conducción y ofrece un funcionamiento más relajante y silencioso que un coche normal, sobre todo en ciudad. Al girar la llave no emite el ruido del arranque, y sólo la palabra "ready" en el cuadro indica que está en marcha. Al acelerar empieza a moverse con el empuje de los motores eléctricos para vencer la inercia, y después entra el de gasolina, que casi no se oye. Así, va eligiendo al instante la combinación más eficiente (gasolina, eléctrico o las dos) según las exigencias del conductor.

Motor de gasolina y dos eléctricos

El RX 400h monta un motor 3.3 V6 de gasolina con 211 CV, y dos eléctricos, uno en el eje delantero con 167 CV y otro en el trasero con 68 CV. La potencia total se queda en 272 CV, porque los eléctricos rinden sobre todo a bajo régimen y su potencia máxima no coincide nunca con la del motor de gasolina. Funcionan sobre todo al arrancar, a baja velocidad o en las paradas (semáforos, atascos...) para no contaminar. Y en conducción normal, el trabajo se reparte entre los tres para ofrecer las máximas prestaciones si el conductor lo pide o reducir el consumo cuando no necesita toda la potencia.

Este sofisticado sistema impacta con unas aceleraciones fulgurantes y una suavidad exquisita. Sólo desentona el cambio automático CVT, similar al de los escúteres, porque tiende a patinar cuando se acelera con decisión y aumenta el ruido interior. Pero el conjunto mueve los 2.000 kilos de peso con notable brío, mantiene las velocidades de crucero a punta de gas incluso en las subidas y permite adelantar con rapidez.

Otra gran ventaja la representan los consumos y emisiones, casi un 40% inferiores a las de otros 4×4 de gasolina e incluso a las de muchos turbodiésel con potencias similares. Gasta poco más de 10 litros a ritmos tranquilos y sube a 13 cuando se le exige. En ciudad se mantiene entre 11 y 13 porque puede circular en los atascos sólo con los motores eléctricos.

Tracción 4×4 eléctrica e inteligente

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En el comportamiento dinámico no se nota que la mecánica es diferente. Es un 4×4 grande y algo pesado que acusa las inercias en las curvas, pero en carreteras amplias y autopistas obedece con precisión al volante, viaja con aplomo y transmite seguridad. Los frenos con ABS paran bien y recargan las baterías. Viene de serie con todas las ayudas a la conducción, incluido un buen control de estabilidad.

El RX 400h ofrece como primicia una tracción 4×4 eléctrica e inteligente que se conecta automáticamente cuando detecta que el coche lo necesita (pérdidas de adherencia, subidas...) y se desconecta al instante cuando no hace falta. El trabajo lo realiza el motor eléctrico trasero, que mueve las ruedas posteriores y convierte al Lexus en un 4×4. Y aunque no está pensado para superar zonas difíciles, permite circular por pistas de tierra, nieve, etcétera.

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