El PSOE exige al alcalde que retire la denuncia contra tres ediles

Gallardón declara que la ley es igual para todos, "tengan o no un cargo público"

La portavoz municipal del PSOE, Trinidad Jiménez, anunció ayer que no llegará a "ningún acuerdo" ni pactará nada con el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, mientras no ordene a la Policía Municipal que retire la denuncia puesta contra dos ediles socialistas y la portavoz de IU, Inés Sabanés. La denuncia es por "resistencia a la autoridad" durante una concentración vecinal contra la tala de árboles en el paseo de la Virgen del Puerto. Jiménez subrayó que su amenaza afecta también a las negociaciones sobre la Ley Especial de Madrid.

"Si no me pongo firme, me toman por el pito del sereno. Yo siempre he tenido la máxima disposición a llegar a acuerdos por el interés general de la ciudad, pero esto no se puede tolerar. Es un atropello político", protestó la portavoz socialista.

Su queja llegó tras conocer por la prensa que dos de sus concejales -Óscar Iglesias y José Manuel Rodríguez- y la portavoz de IU, Inés Sabanés, han sido efectivamente denunciados por la Policía Municipal, como ya avisó el concejal de Seguridad, Pedro Calvo, hace ocho días.

También Sabanés se mostró ayer indignada y exigió que la atención se ponga "sobre lo importante": la "carga policial" que ha dado lugar a la polémica.

Los tres ediles respaldaron a más de 300 vecinos del paseo de la Virgen del Puerto (Arganzuela) que, el pasado día 20, intentaron paralizar la tala de 60 acacias motivada por las obras de la M-30.

Residentes y concejales fueron desalojados por una "carga brutal" de la policía, según PSOE e IU. El edil de Seguridad, por el contrario, aseguró que la policía "sólo se defendió" y que lo "insólito" había sido que tres concejales se negaran a obedecer al cuerpo municipal de policía.

Ese mismo día ordenó al inspector jefe del cuerpo, José Luis Morcillo, que interpusiera una denuncia contra los tres por "resistencia a la autoridad e incitación al desorden público".

Ayer, Alberto Ruiz-Gallardón respondió así a una periodista que le preguntó si pensaba llegar hasta el final en la denuncia contra los concejales: "En esta ciudad, a todos los vecinos se les trata igual. Un acto fuera de la ley tiene que tener consecuencias, da igual que se tenga un cargo público o no. Si se produjeron unos hechos en los que la Policía Municipal entiende que vio obstaculizada o imposibilitada su labor, esos hechos tienen que ser denunciados".

"Chulería"

"Están actuando con chulería, y no lo voy a permitir. No pienso acordar nada con el alcalde, incluida la Ley Especial de Madrid, si no ordena retirar la denuncia", insistió Jiménez.

El gobierno municipal aspira a que el Gobierno central apruebe esa Ley Especial en otoño, como ayer reiteró el alcalde, pero para ello es necesario lograr antes un consenso entre PP, PSOE e IU en el Ayuntamiento.

Sabanés no amenazó con nada al alcalde, pero se declaró indignada por su actitud. "Lo de menos es lo que nos pase a los concejales, que nos pongan o no una denuncia. Lo intolerable es que estén culpabilizando a los vecinos y a la oposición y aún no hayan explicado por qué se produjo la carga", señaló la portavoz de IU.

Y agregó: "Ruiz-Gallardón trata de urdir una estrategia de despiste para que el debate sobre los excesos policiales se torne en un debate sobre el papel de los cargos públicos en los conflictos vecinales. Yo sé muy bien que estoy sujeta al cumplimiento de la ley, pero también lo estoy al sentido común".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de julio de 2005.

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