EL PROCESO DE PAZ EN EL ULSTER

Los unionistas exigen hechos

La certificación del desarme y el reconocimiento de la policía, claves para el futuro inmediato

Los unionistas acogieron con reticencias la declaración del IRA sobre el abandono de las armas. Escamados por tantos compromisos anteriores que no han llevado al desarme total, por no hablar de su disolución, ahora exigen que los hechos confirmen las palabras. Antes de dar el paso que tanto le repugna, formar Gobierno con el Sinn Fein, el líder de los unionistas radicales y primer partido unionista en número de votos, el reverendo Ian Paisley, advirtió ayer de que juzgará al IRA "por su comportamiento en los próximos meses y años". Tanto unionistas como católicos moderados subrayaron que la declaración no alude al apoyo republicano a la policía, que es una cuestión clave.

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"La historia de la última década en Irlanda del Norte está llena de papeles del IRA con declaraciones que nos dijeron que eran históricas, auténticos seísmos. Esas mismas declaraciones fueron seguidas de acciones del IRA dándoles la vuelta y llevando a cabo sus horrorosos asesinatos y criminalidad", proclamó ayer Paisley. "La comunidad unionista no se siente en la obligación de celebrar las palabras de P. O'Neill [tradicional firma de los comunicados del IRA]. Juzgaremos la buena fe del IRA a lo largo de los próximos meses y años de acuerdo con su comportamiento y su actividad", añadió.

Aunque el IRA mantiene un alto el fuego desde 1994, sólo roto durante unos meses, la violencia llamada de baja intensidad, incluyendo palizas y asesinatos lo mismo de católicos que de protestantes en una deriva desde el terrorismo político a la delincuencia común, ha sido uno de los factores que más han contribuido a quebrar la fe de la población, sobre todo entre los unionistas, en los Acuerdos de Viernes Santo. La violencia de baja intensidad y la resistencia a abandonar las armas y poner fuera de uso sus arsenales eran las cuestiones clave para impulsar el proceso de paz.

Lo primero se anunció ayer y lo segundo puede ocurrir en cualquier momento. Pero el comunicado del IRA no alude a otro de los puntos clave de la crisis actual: la aceptación de la policía por parte de los republicanos. Una ausencia destacada no sólo por los unionistas, sino por los católicos moderados del Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), el partido del histórico John Hume, liderado ahora por Mark Durkan.

"Siempre hemos dicho que la ruptura del IRA con el pasado ha de ser clara, limpia y completa. Esta declaración parece ser así", dijo ayer Durkan. "Hay que subrayar", añadió, que la declaración no compromete al movimiento provisional [el IRA (Provisional)] con las cuestiones policiales. La cuestión de la policía es fundamental para la aceptación del imperio de la ley y vital para enfrentarse al crimen organizado", añadió Durkan.

Es de imaginar que la cuestión de la participación del Sinn Fein y sus seguidores en los órganos de gestión policiales y el reclutamiento de republicanos formará parte de las negociaciones políticas que se abrirán en los próximos meses. Los republicanos siempre han puesto como condición que se transfiera al Gobierno autónomo toda una serie de competencias en materia policial y judicial. El impulso político derivado de la declaración de ayer abre las puertas a un acuerdo en ese terreno. También abre las puertas a una escalada de la retirada de militares británicos de la provincia, en la medida en que se constate el fin de la violencia por parte del IRA. Aunque ya no quedan presos del IRA en las cárceles, está por resolver el retorno de los que se encuentran dispersos por varios países.

Otro de los problemas potenciales subrayados ayer por los unionistas es que, de la misma manera que el IRA (Provisional) cogió las armas cuando las dejó el IRA (Oficial), ahora que las dejan los provisionales las alcen algunos disidentes. "Siempre queda la preocupación de que se puedan crear escisiones, de que algunos se sienten perdidos en la nueva situación y de que otros no estén de acuerdo con la dirección acordada. Llevará tiempo a los voluntarios el meditar sobre la envergadura del paso tomado por el movimiento republicano", admitió ayer Gerry Kelly, portavoz del Sinn Fein en temas de Justicia y Policía. "La transición [de la guerra a la paz] será difícil", admitió Kelly, "pero llevamos 11 años trabajando por el proceso de paz y nos hemos adaptado a otros métodos".

A partir de ahora hay que esperar un proceso de negociaciones políticas, pero el restablecimiento de la autonomía tardará aún bastantes meses, quizás más de un año. El primer paso, en el supuesto de que el IRA cumplirá su compromiso de poner todos sus arsenales fuera de uso, será el informe extraordinario que deberá presentar en enero de 2006 la Comisión Internacional de Control de la violencia paramilitar, tres meses después de que presente su informe ordinario de otoño. Si para entonces se certifica el fin de la violencia paramilitar por parte del IRA, empezará a vislumbrarse un calendario de restablecimiento de la autonomía de Irlanda del Norte, que está suspendida desde septiembre de 2002.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de julio de 2005.

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