Un dinosaurio de Portugal indica que la especie estuvo en Europa y en América

U n equipo de paleontólogos coordinados por el Museo de Historia Natural de Lisboa ha encontrado en Andrés (Portugal) docenas de fósiles de Allosauro, un dinosaurio carnívoro sólo conocido en América del Norte y, desde 1999, también en Portugal. Todo apunta a que se trate de un Allosaurus fragilis, que vivió hace entre 148 y 155 millones de años, en el Jurásico Superior. El hallazgo confirma los indicios que ya había acerca de la presencia de la misma especie de dinosaurio en los dos continentes, lo que puede ayudar a explicar mejor cómo y cuándo se formó el océano Atlántico y se separaron Europa y América.

El Atlántico empezó a nacer hace 210 millones de años, abriendo la tierra a partir del Sur. En el Jurásico Superior (hace entre 160 y 140 millones de años) la separación entre América del Norte y Europa aún no estaba terminada. Entre las dos zonas existiría un pantano de grandes dimensiones que algunos animales, como el Allosauro -que podía llegar a medir 12 metros de largo y pesar una tonelada y media-, "conseguiría cruzar, transitando de un lado a otro; los dos continentes estaban mucho más cercanos que en la actualidad", explica Fernando Barriga, geólogo y director del museo.

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No existe consenso entre los científicos sobre el grado de separación entre América del Norte y Europa y la profundidad del agua que separaba los dos continentes en el Jurásico Superior. El Allosauro portugués puede ayudar a aclarar este debate.

El yacimiento de Andrés, descubierto en 1988, pero sólo ahora excavado con más detalle, guarda más tesoros. Los paleontólogos han encontrado también restos de plantas y otros animales del Jurásico Superior y fósiles de dinosaurios saurópodos, ornitópodos y terópodos (donde se incluyen los huesos de Allosauro). Entre estos hallazgos están varias piezas de cráneo de un terópodo, lo que constituye "el mejor conjunto craneal de dinosaurio en Portugal y uno de los mejores de Europa", dice Barriga.

Los primeros fósiles de Andrés fueron recogidos en 1988, "en una intervención de emergencia", según Pedro Dantas, el paleontólogo portugués que coordinó los trabajos de excavación con el español Francisco Ortega, del Museo Jurásico de Asturias. Otros dos españoles, de la Universidad Autónoma de Madrid, participaron en el equipo que exploró el yacimiento de Andrés: José Miguel Gasulla y Fernando Escaso.

Hace 17 años fueron sólo retirados los huesos que estaban casi a la superficie, para evitar daños en los fósiles. Los primeros análisis en laboratorio concluyeron que se trataba del primer Allosauro encontrado fuera de América del Norte. Estas conclusiones fueron publicadas en 1999 y sólo este año el equipo volvió al terreno, después de reunidas "las condiciones logísticas y de laboratorio suficientes", dice Dantas. Las excavaciones, realizadas entre el 15 y el 27 de junio pasado, revelaron que el yacimiento era más rico y complejo que lo esperado. Mientras, después de 1999, fueron encontrados restos de otro Allosauro en Europa, en Cambelas (norte de Lisboa).

El Allosaurus fragilis es un dinosaurio bien conocido en América del Norte. Los primeros fósiles fueron hallados en 1870, en Colorado, y muchos otros fueron encontrados después en Montana, Oklahoma, Utah y Wyoming (EE UU). Era un carnívoro temible, que se comía a otros dinosaurios más pequeños. Poseía un cráneo de 90 centímetros de largo. Algunos fósiles semejantes hallados en África, Australia y Europa son muchas veces incorporados en el género Allosaurus, pero sólo los de Andrés (al menos de dos individuos) y el de Cambelas son considerados, con seguridad, de este género.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de julio de 2005.

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