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El Ayuntamiento expropia un palacio del siglo XVIII para dotaciones sociales

La Junta de Gobierno declara zona de rehabilitación integrada el barrio de Ciudad Pegaso

El Ayuntamiento de Madrid aprobó ayer iniciar el proceso de expropiación del palacio de la Infanta Carlota, situado en el número 32 de la calle de la Luna, en el distrito Centro. Según el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, su intención es convertir en equipamientos sociales este inmueble del siglo XVIII, que tiene el máximo nivel de protección y estaba abandonado por sus propietarios. "Esta actuación está vinculada al Plan de Revitalización de Centro", agregó. El Consistorio también decidió que el barrio de Ciudad Pegaso, en San Blas, sea declarado zona de rehabilitación integrada.

El edificio ahora expropiado fue proyectado para el marqués de Llano en 1775 por el arquitecto Juan de Villanueva, uno de los constructores del Museo del Prado. Durante un tiempo estuvo habitado por el infante don Francisco de Paula, hermano de Fernando VII. Su esposa, la infanta doña María Luisa Carlota de Borbón Dos Sicilias -que da nombre al inmueble-, era conocida por haber abofeteado al ministro Calomarde cuando quiso abolir la ley que permitía acceder al trono a la que luego sería la reina Isabel II.

Según explicó ayer el alcalde, el edificio está en muy mal estado de conservación. En él viven todavía algunas personas, que serán realojadas una vez termine el proceso de expropiación.

El equipo de gobierno todavía no ha tomado una decisión sobre el uso que se le dará al inmueble y será la Junta Municipal de Centro la que lo haga. No obstante, servirá para equipamientos sociales. Gallardón afirmó ayer que en él "cabe cualquier tipo de actividad".

El inmueble tiene 960 metros cuadrados, cuatro plantas y semisótano, así como una edificabilidad de 5.000 metros cuadrados. Según el alcalde, esta medida forma parte del Plan de Revitalización de Centro. "Éste es uno de los ejemplos de auténticos cadáveres urbanísticos que quedan en la ciudad", añadió. Después puntualizó que la expropiación parte de la base de que el Consistorio no puede pedir a los ciudadanos que vayan a vivir al centro de la capital si no es capaz de ofrecerles equipamientos.

Gerencia de Urbanismo paralizó el 16 de marzo de 2004 la construcción de viviendas en el palacio, ya que la empresa Simo Euro Interprais, SL, carecía de permiso de obra. La licencia sólo permitía la consolidación de la finca, dado el grado de protección del edificio (el máximo), trabajos que eran necesarios por su estado de deterioro.

La normativa municipal señala que el nivel máximo sólo puede aplicarse a los edificios que "pueden considerarse en todo o parte como elementos relevantes en la historia del arte y la arquitectura española o madrileña".

Tanto el edificio como la constructora Simo Euro Interprais son propiedad del empresario iraní Taefi Alí, que se dedica a la compra y rehabilitación de edificios antiguos en diversas ciudades europeas. La finca la adquirió en una subasta en marzo de 2001 a la Fundación Virgen del Carmen, San José y San Luis por 3,1 millones de euros. Esta institución, domiciliada en Trespaderne (Burgos), adquirió la finca por vía testamentaria en 1923.

Pero la falta de recursos económicos hizo que, con el paso de los años, se endeudara con el Ayuntamiento de la capital por no poder hacer frente al pago de multas y reparaciones. Esas deudas llevaron a que la fundación terminara por desprenderse de este inmueble, así como de otros dos adyacentes. Desde la paralización de las obras, el estado de abandono de la finca ha ido a más, hasta que el Ayuntamiento ha decidido tomar cartas en el asunto y expropiarlo.

La Junta de Gobierno también aprobó ayer declarar zona de rehabilitación integrada al barrio de Ciudad Pegaso, en el distrito de San Blas, aunque esta medida requiere todavía ser refrendada en el pleno municipal.

La medida afectará a unas 1.300 viviendas -unos 2.700 habitantes- y supone la aportación de ayudas por valor de nueve millones de euros entre 2005 y 2008, que asumirán el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid a partes iguales.

"Los vecinos recibirán estas subvenciones para la renovación de sus viviendas, calles y plazas", aseguró Gallardón, que explicó la evolución de este barrio, construido en 1956 por la Empresa Nacional de Autocamiones (Enasa), perteneciente al Instituto Nacional de Industria, como un lugar de residencia para sus empleados que estuviera próximo a su puesto de trabajo. La zona, construida en dos fases, tenía escuela, iglesia, comercios y zonas deportivas.

Enasa fue la propietaria del lugar hasta que fue desprendiéndose del control de las instalaciones. Entonces, las viviendas pasaron a manos de sus inquilinos, y los equipamientos y vías, a la Administración.

Con ayudas económicas, "los inmuebles podrán incorporar instalaciones de ahorro energético o respetuosos con el medio ambiente, sustitución de calefacciones contaminantes, implantación de aislamientos acústicos y térmicos, sistemas solares fotovoltaicos y térmicos, iluminación de bajo consumo y redes de utilización de aguas de lluvia para riego", aseguró el alcalde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 2005