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EL FUTURO DE GALICIA

El BNG exigirá una vicepresidencia única en la Xunta de Galicia para Quintana

Méndez Roméu, probable hombre fuerte del PSdeG en un Gobierno que se anuncia paritario

Las negociaciones entre el PSdeG y el BNG para formar Gobierno comenzaron ayer. De momento, sólo parece seguro que el BNG exigirá una única vicepresidencia de la Xunta para Anxo Quintana como una forma de visualizar que en Galicia habrá un Gobierno de coalición, y no un Gabinete socialista con apoyo nacionalista, aunque los primeros casi doblan en escaños a los segundos. Por el Bloque no hay ningún nombre seguro para el Gobierno, mientras los socialistas cuentan con José Luis Méndez, que dejó la Secretaría de Estado de Organización Territorial para quedarse como hombre fuerte en Galicia.

Al margen de Emilio Pérez Touriño y Anxo Quintana, que llevarán el peso de las decisiones clave, y desbloquearán finalmente cualquier traba, el día a día de un acuerdo que se antoja lento y polémico estará en manos de Ricardo Varela, secretario de Organización del PSdeG, y Francisco Jorquera, su colega en el BNG. Es muy posible que ninguno de los dos llegue finalmente a formar parte del Ejecutivo, ya que se trata de personas especializadas en la vida de partido, en el poder en la sombra.

En realidad, en lo que se refiere a la composición del Gobierno que surgirá de las negociaciones, sólo hay una cosa clara: será paritario, tendrá el mismo número de mujeres que de hombres. Ésa es, al menos, la promesa que han realizado los dos máximos dirigentes del PSdeG y del BNG en campaña, y que ayer reiteraban fuentes de ambos partidos como ineludible. Aunque luego, en la negociación, todo puede pasar, como sucedió en Cataluña, donde finalmente se incumplió la promesa.

A partir de aquí, todo son incógnitas. Tanto el PSdeG como el BNG tienen muy claro que la primera batalla, la fundamental, de la que dependerán todas las demás, será el equilibrio de poder al máximo nivel. Si Emilio Pérez Touriño será el presidente, los nacionalistas, como ha sucedido en otros Gobiernos de coalición (Aragón, PSOE+Par, o Cataluña, PSC+ERC+ICV), pretenden la vicepresidencia para su líder, Anxo Quintana.

En ese juego de equilibrios, en el que entrará también la pieza del presidente del Parlamento, que ambos reclamarán, los socialistas colocarán encima de la mesa la idea de dos vicepresidencias, algo que ven más acorde con el reparto de votos y escaños. El PSdeG ha obtenido 202.091 votos más que el BNG (una relación de 3 a 5), y casi el doble de escaños (25 frente a 13). Pero también es cierto que todas y cada una de las sillas nacionalistas son imprescindibles para lograr los 38 votos que dan la mayoría absoluta. Y eso les da mucha fortaleza para negociar.

Lo ajustado de los números en el Parlamento gallego condicionará la formación del Gobierno. Los fontaneros de ambos partidos, además del juego de equilibrios entre hombres-mujeres y nacionalistas-socialistas, tienen que contar con otra variable: necesitan procurar que no haya muchos diputados entre los conselleiros, porque su labor de gobierno les puede obligar a perderse algún pleno, con la consiguiente derrota. Es algo que ya les ha sucedido a los socialistas en el Parlamento de Madrid.

Las consellerías gallegas son ahora 15. La idea que se maneja es bajarlas a 12, y el reparto entonces podría ser de ocho para el PSdeG y cuatro para el BNG. Pero todo está abierto. La clave, en cuestión de imagen, pasará por el departamento de Educación. Touriño tendrá mucha presión para no concedérselo a los nacionalistas, más bien por la imagen en el resto de España. A cambio podrían quedarse con Cultura. Pero también eso es algo que surgirá de múltiples conversaciones.

Otra cosa que también parece clara es que Touriño, como hizo José Luis Rodríguez Zapatero, acudirá al mundo de la universidad, no directamente vinculado con la política, para buscar a una parte de sus altos cargos. De hecho, es de allí de donde él proviene, como catedrático de Económicas de la Universidad de Santiago, donde llegó a vicerrector.

Peso pesado del Bloque

En la otra vertiente, la de los políticos, casi con toda seguridad Touriño contará con José Luis Méndez Romeu, que tuvo un paso fugaz por la Administración de Zapatero. Poco después de ser nombrado secretario de Estado de Organización Territorial, dejó Madrid para ocuparse de su tierra, primero como cabeza de lista por A Coruña, y ahora, muy probablemente, como segundo de Touriño. Méndez Romeu proviene del entorno de Francisco Vázquez, alcalde de A Coruña y detractor de las alianzas con los nacionalistas, pero ha adquirido una línea propia en el PSdeG.

Quintana guarda celosamente el secreto de los nombres que propondrá. Aunque hay uno que se baraja en todas las quinielas, y se da por seguro, siempre que el BNG logre convencerle, porque no quiere. Se trata de Alfredo Suárez Canal, que fue viceportavoz del BNG en la última legislatura, y uno de sus diputados más activos. Es un peso pesado del Bloque, y además de Allariz, la localidad natal de Quintana, de donde fue alcalde. Sin embargo, su hartazgo de la vida política le hizo renunciar a ir en las listas en la última ocasión. La gente del entorno de Quintana le está insistiendo mucho para que se incorpore al proyecto del Gobierno, en el que estarán los nacionalistas por primera vez. Nadie sabe si le convencerán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de junio de 2005