Entrevista:PAULINO RIVERO | Presidente de la comisión del 11-M y de Coalición Canaria

"La virtud que más me adorna es el trabajo"

Pregunta. Presidente de la Comisión del 11-M: ¿marrón o caramelo?

Respuesta. Yo creo que ni es un marrón ni es un caramelo. Tiene sabor agridulce.

P. Pero es lo que más notoriedad le ha dado en su vida.

R. Bueno, es la comisión más importante que ha habido en esta etapa democrática en España.

P. Porque presidir ese potaje ideológico que es Coalición Canaria...

R. Un potaje en Canarias es una cosa increíble, sabrosísima, buena. E igual de buena es Coalición Canaria. Se ha transformado en partido único.

P. ¿Son carne o pescado?

R. Si es un potaje, ni carne ni pescado. Tenemos que ver más con una colección de papas, bubangos, habichuelas. Mucho más digerible.

P. Le ficharon para la política mientras jugaba a las cartas. ¿Buen comienzo?

R. Jugaba al envite; un mus, pero canario. En aquel momento era impensable para mí dónde me estaba metiendo. Pero, desde luego, fue una buena partida. He podido servir a la gente.

P. Su obra cumbre como alcalde de El Sauzal es el programa Bridge Escolar. ¿Trabaja mucho el naipe?

R. Ahora, menos de lo que me gustaría. Me encanta. En el envite se conjuga lo que es la idiosincrasia de un canario: pasar un rato bueno con los amigos, tolerancia, ingenio, picardía.

P. ¿Son las virtudes que le adornan?

R. Yo creo que la virtud que más me adorna es el trabajo y la constancia.

P. ¿Se le está pasando la ola de amor fou por el PP?

R. Bueno, hoy estamos enamorados del PSOE. Tenemos acuerdos en Madrid, y en Canarias nos apoyan. Nos casamos con aquellos que paguen la dote que necesitan las islas.

P. ¿Se arriman al sol que más calienta o la política hace amigos de cama?

R. De cama, de gobierno, de apoyos parlamentarios. En su día enamoramos al PP y hoy tenemos enamorado a Zapatero.

P. ¿Y en qué lo nota?

R. Bueno, en la mirada.

P. ¿Su mayor ilusión es ser lehendakari isleño?

R. No. Mi mayor ilusión es seguir trabajando en la defensa de los intereses de la tierra que me vio nacer.

P. Dígame el mejor y el peor momento de la Comisión del 11-M.

R. Ha habido momentos especialmente emotivos, como la comparecencia de Pilar Manjón. Los peores, ver el sufrimiento de algunos de los comparecientes, como el policía Manolón o el general Laguna. Algo especialmente desagradable es la casi permanente confrontación entre los dos grandes partidos de España.

P. Plantó al director general de la Guardia Civil para casar a una pareja de vecinos. ¿Notó un aumento en sus multas de carretera?

R. La verdad es que no. He tenido mucha suerte con la Guardia Civil. No se han cebado conmigo. Soy un hombre muy prudente y no hay razón para ello.

P. Tengo una amiga de Tenerife que no siente eso que dice usted de la canariedad. ¿Debe hacérselo mirar?

R. No. Estoy seguro de que en su intrerior respira sentimiento puro, y que comparte algo tan bonito como una forma de ser diferente que tenemos los canarios, que es la canariedad.

P. Creo que se le atraganta el inglés. Que nunca ha pasado de My tylor is rich.

R. Pues la verdad es que sí, pero sigo insistiendo. De pequeño quería ser políglota, pero empecé tarde. La primera vez que fui a la escuela tenía trece años.

P. ¿Tiene alguna propuesta para que deje de ser una hora menos en Canarias?

R. No nos consideramos ni por detrás ni por delante. Por detrás, sólo en el reloj. Tenemos que ponernos en hora con lo que es Europa. Estamos en ese camino.

P. Como canario, ¿cree que Juan Carlos y Sofía son los reyes godos?

R. Ja, ja. Son los reyes del Estado español, y como tales hay que respetarlos. Ni godos ni visigodos.

P. Mientras estudiaba trabajó de albañil, de yesista, de pintor. ¿En la política también le da a la brocha gorda?

R. En la política le doy al trabajo, que es lo más importante. Y más que a la brocha le doy al bolígrafo. Plasmo ideas para mejorar la vida de la gente.

P. ¿Y cuál ha sido hasta ahora la vencedora, la gran idea-fuerza de Paulino Rivero?

R. Bueno, he tenido muchas. Ahora no recuerdo cuál puede ser la más brillante. Pero creo más en la constancia. Ser estrella por un día no me ha gustado nunca.

Paulino Rivero, delante de la fuente de Neptuno en Madrid, a la que estuvo a punto de subirse para demostrar su alma <i>colchonera</i>.
Paulino Rivero, delante de la fuente de Neptuno en Madrid, a la que estuvo a punto de subirse para demostrar su alma <i>colchonera</i>.GORKA LEJARCEGI

PERFIL

Con 53 años y dos hijos, a este maestro metido en la política le gusta hacer "footing", jugar a fútbol sala, viajar, "cuando puedo", y "estar pegado a la gente de a pie", además de tumbarse en la playa "como un lagarto". Dice no ser partidario de los "noes" rotundos: prefiere el "vamos a ver", su negación favorita

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 25 de junio de 2005.

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