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LA INVESTIDURA DE IBARRETXE

El 'lehendakari' ultima un Gobierno continuista en el que sólo introducirá "algunos cambios"

El Ejecutivo central recuerda a Ibarretxe que los vascos le han pedido que modifique su actitud

Juan José Ibarretxe jurará mañana por tercera vez su cargo como lehendakari bajo el roble de Gernika, que simboliza los fueros vascos. Ayer ultimaba ya la composición de su nuevo Gobierno, con el que deberá hacer frente a una legislatura compleja por su minoría y sobre la que muchos apuestan que le costará completar en su integridad. Cada formación del tripartito (PNV, EA y EB) seguirá controlando los mismos departamentos que en la actualidad. El propio lehendakari aseguró ayer que mantendrá "la columna vertebral" de su actual Ejecutivo en funciones con "algunos cambios".

Ibarretxe prevé anunciar el domingo la composición de su nuevo Gabinete, para que celebre su primera reunión oficial el martes, tras tomar posesión los consejeros, según comentó él mismo ayer en una conversación informal en la Cámara de Vitoria.

Los socios del PNV repetirán la actual distribución de carteras -tres para EA y una para EB-. Eusko Alkartasuna mantendrá en Justicia a su hombre fuerte en el Gabinete, Joseba Azkarraga, y relevará a los titulares de Educación, Anjeles Iztueta, cuya gestión ha sido muy cuestionada, y Medio Ambiente, Sabin Intxaurraga. Diversas fuentes apuntaban ayer que de la primera cartera se hará cargo Tontxu Campos, actual diputado foral vizcaíno, y de la segunda, la viceconsejera de Justicia, Esther Larrañaga.

La consejería de EB -Vivienda y Asuntos Sociales- seguirá ocupada por su coordinador general, Javier Madrazo.

Ibarretxe está obligado a incorporar a su equipo al menos a una mujer más si mantiene el número actual de consejeros, ya que la ley de Igualdad fija en un mínimo del 40% el porcentaje de mujeres en el Gobierno autónomo. De los 12 integrantes actuales, lehendakari incluido, cuatro son mujeres (un 33,3%).

Con la toma de posesión del Ejecutivo habrá terminado el curso político vasco, pues la decisión de aplazar a septiembre la constitución de las comisiones parlamentarias y no habilitar julio impedirá que los consejeros expongan siquiera en la Cámara su programa de intenciones.

Tras ese primer trabajo que deja para septiembre, el Gobierno se verá abocado a su primer reto serio con la presentación de los presupuestos en octubre. El nuevo Ejecutivo heredará 20 leyes de las 36 prometidas al inicio del anterior mandato y que no fue capaz de llevar a la Cámara y sacar adelante. Todas ellas, y las iniciativas que se añadan ahora, habrán de ser negociadas desde una situación aún más minoritaria. Sin embargo, para el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, las condiciones en esta legislatura resultan mejores que en la anterior, señalaba ayer en los pasillos del Parlamento, ya que el Gobierno autónomo tiene más posibilidades de juego, al no estar constreñido por la prohibición de negociar con los radicales que se impuso el propio Ibarretxe.

Advertencia del PSE

Frente a esta visión, el PSE ya advirtió ayer mismo de que Ibarretxe no podrá contar con su grupo si a la vez quiere negociar con los radicales. "Tendrá que optar", dijo ayer el portavoz socialista, José Antonio Pastor, para quien lo lógico sería el establecimiento de una dinámica de grandes acuerdos con el PSE, que es "su alternativa". Los socialistas consideran que la opción por esa dinámica forma "un lote" con la participación conjunta con el Ejecutivo central en el proceso de paz y normalización que pueda abrirse.

El Gobierno central recibió ayer la reelección de Ibarretxe confiando en que esté "a la altura" del cambio de actitud y la búsqueda de acuerdos que le han pedido los vascos, según declaró en los pasillos del Congreso el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, quien adelantó que asistirá a la toma de posesión del lehendakari.

Sevilla insistió en la esperanza del Ejecutivo socialista de que la nueva legislatura vasca sea "muy distinta" a la anterior.

Más duro se mostró el titular de Defensa, José Bono, quien consideró en Antena 3 una "extravagancia que el PNV sea apoyado por los comunistas". "Yo lo califico en el terreno político de pornografía dura", añadió.

La dirección del PP nacional mantiene que "con el Parlamento menos radical de la historia del País Vasco se ha elegido al Gobierno más radical, más nacionalista". A través de Ignacio Astarloa, su secretario de Justicia e Interior, el PP culpó ayer al PSOE y al presidente José Luis Rodríguez Zapatero de que Ibarretxe haya podido "apoyarse en los votos de ETA-Batasuna" para ser elegido lehendakari, informa Pilar Marcos. Ello llevará, según el PP, a "más plan, más proyecto independentista y una deriva cada vez más radical" del nuevo Gobierno autónomo. Y será así, apostilló Astarloa, porque el fiscal del Estado no puso en marcha en su día la ilegalización de EHAK por ser "lo mismo que Batasuna".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de junio de 2005