Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El pícaro embrujo de Nicole Kidman

La actriz se convierte en hechicera en 'Embrujada', película basada en la serie de televisión

Nicole Kidman ha vuelto a salirse del guión de actriz dramática para pasarse a la comedia. Y por segunda vez en un año lo ha hecho a través de un remake. Después de divertirse el pasado verano en Las mujeres perfectas, la prolífica y versátil actriz ha optado por buscar un nuevo chapuzón de liviandad a través de Embrujada, un filme basado en la serie de televisión homónima y en el que Kidman interpreta precisamente a aquella famosa hechicera catódica, aunque adaptada a los tiempos modernos. La película, que hoy se estrena en Estados Unidos, está dirigida por Norah Ephron, una guionista especializada en éxitos románticos como Cuando Harry encontró a Sally y Tienes un e-mail, que vuelve a utilizar aquí sus dotes para el enredo a través de la introducción en el filme de la propia serie sobre la que está basada.

La actriz australiana cantará en el filme de animación 'Happy Feet"

Norah Ephron vuelve a utilizar en esta película sus dotes para el enredo

Isabel Bigelow (Kidman), una bruja del siglo XXI, sueña con tener vida de mortal. Sus ansias de normalidad se verán colmadas cuando el actor Jack Wyatt, a quien da vida el cómico Will Ferrell, le proponga interpretar a Samantha Stephens, la bruja de la serie de televisión Embrujada de la que se prepara un nuevo remake y en la que él interpretará a su marido, Darren. Claro que Wyatt no sabe que está fichando para el papel a una bruja de verdad y tampoco se imagina que esa mujer está destinada a convertirse en el amor de su vida, pese a que el nada terrenal padre de ella, interpretado por el oscarizado Michael Caine, no esté del todo de acuerdo. Shirley MacLaine, que interpreta a Endora, la madre de la bruja en la serie, completa este sólido reparto que, sin embargo, no ha tenido demasiada suerte con la crítica.

La revista Variety ataca "la falta de química entre los protagonistas principales", y afirma que el papel de Farrell "es el de un patán insoportable, por lo que se hace difícil entender qué ve la protagonista en él". Variety también critica la película por ser excesivamente confusa, y aunque no destroza a Kidman define su interpretación como "carente de interés". La revista New Yorker afirma que la actriz "cuida su parte pero la película no está a su altura", critica "la infrautilización de Shirley MacLaine" y aplaude a Michael Caine por "tener la presencia mental para robar todas las escenas en las que aparece y dejar que el resto se pudra".

Para Kidman, acostumbrada a papeles de peso como el que la llevó al Oscar en Las horas, o a sus más recientes apariciones en Dogville, Birth o La intérprete, con fuerte carga dramática, participar en esta comedia ha significado cumplir uno de los sueños de muchas actrices: reinterpretar a uno de sus personajes favoritos. Según ha declarado a Los Angeles Times esta australiana de 38 años, creció viendo cada día la serie Embrujada, interpretada por Elisabeth Montgomery, y añorando la normalidad que se desprendía de ella. "Representaba el hogar perfecto. Mi familia era un poco diferente a las del resto de mis amigas y en esa época todo lo que fuera conformista y normal me atraía". Pero esa normalidad era sólo una pequeña parte de una serie en la que la protagonista trata de ser el ama de casa ideal y prescindir de sus dotes de hechicera, pero que siempre acaba recurriendo a la magia para resolver ya sean los problemas domésticos como los de otro tipo. Un particular movimiento de nariz, acompañado de un sonido inconfundible, ponía en marcha los poderes únicos de Samantha, así que en el remake del filme es precisamente ese original movimiento el que prende la mecha de toda la historia.

Después de trece años dándole vueltas al guión, cuando Nora Ephron supo que Kidman estaba interesada en el papel lo primero que pensó es que además de ser buena actriz Kidman tenía la misma nariz que Montgomery. "Sería divertido que en el filme toda la historia girara en torno al fichaje de una persona para el remake simplemente porque tiene la misma nariz que la actriz original", ha declarado Ephron a Los Angeles Times, que hace que Will Ferrell se fije en Kidman precisamente por ese atributo. Así que, una vez más, su nariz vuelve a estar de moda. Hace tres años también se habló de ella al crecer mediante una prótesis en la película Las horas, donde interpretaba a Virginia Woolf.

Considerada una de las mejores actrices dramáticas de su generación, Kidman nunca ha tenido miedo de cambiar física y radicalmente para la gran pantalla, y pronto volverá a demostrarlo, ya que entre sus nuevos proyectos destaca su transformación en pingüino para el musical Happy feet, en el que cantará junto a su compatriota Hugh Jackman.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de junio de 2005