El caudal de los ríos ha caído notablemente en un año, excepto en las cuencas del norte

España declara el estado de sequía y no indemniza a Portugal por el descenso del Duero

El caudal de los ríos medido el lunes pasado es un 40% menor que en la misma fecha de 2004. El dato es más representativo de cómo está afectando la sequía que relevante estadísticamente, porque depende de factores como si ese día se estaba desembalsando agua. Aun así, las cuencas con niveles estables son las del norte, que no se han visto afectadas por la escasez. Portugal había reclamado a España 300 hectómetros cúbicos o una indemnización por la poca agua que el Duero había llevado a Portugal. Medio Ambiente declaró ayer el estado de sequía y no desembalsará agua.

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Los embalses han perdido en la última semana 483 hectómetros cúbicos y se encuentran al 58,3%, un 0,9% menos que la semana anterior, según el boletín hidrológico publicado ayer por el Ministerio de Medio Ambiente. El boletín incluyó también la comparación de caudales de los principales ríos medidos en 54 estaciones: el descenso es del 40% tomando todos los puntos. El ministerio insistió en que hay que tomar el dato con cautela porque no podía asegurar que la medición se hubiese realizado en las mismas condiciones que el año pasado. "Puede que a esa hora de ese día de 2004 se estuviese desembalsando agua para producir electricidad y este año no, lo que reduce mucho el caudal", afirmó una portavoz.

El director general del Agua, Jaime Palop, señaló que la causa del descenso es la sequía: "Si no llueve, se reduce el caudal de los embalses y de los ríos". En los últimos nueve meses ha llovido un 50% menos que la media de los últimos 10 años. Pese a las cautelas con los datos, el mapa que se extrae de los caudales es el mismo que el de los embalses: un norte con más agua incluso que el otoño de 2004 y unas cuencas mediterráneas muy afectadas. Las que dan al Atlántico (Duero, Tajo, Guadiana y Guadalquivir) sufren reducciones aunque tienen niveles aceptables, sobre todo conforme discurren hacia el oeste.

Entre los ríos con menos caudal está la cabecera del Tajo. En la estación de Valdecañas, por ejemplo, ha pasado de 116 metros cúbicos por segundo a 11. Los embalses de la zona que abastecen el trasvase Tajo-Segura están bajo mínimos. Las estaciones de medición del Ebro también reflejan descensos significativos, como en Zaragoza (de 68 a 41 metros cúbicos por segundo). Fuentes de la Confederación Hidrográfica del Ebro explicaron que a la falta de lluvias se suma la menor aportación de las reservas de nieve.

En la cuenca del Júcar, el río que registra una mayor reducción del caudal es el Turia: en junio de 2004 discurría por Zagra (Valencia) a 10 metros cúbicos por segundo y el pasado lunes sólo a 1,81. Estos datos, no obstante, varían en función de los desembalses y demandas de riego. Así, ayer en ese punto se medía un caudal de 3,5 metros cúbicos por segundo, según fuentes de la Confederación Hidrográfica del Júcar.

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Cláusula de excepcionalidad

El caso del Duero es de los más sorprendentes. Pese a ser uno de los ríos con sus embalses en mejor estado (al 62,1% de su capacidad y con mayor caudal), Portugal ha reclamado a España 300 hectómetros cúbicos de agua. El caudal mínimo de los ríos comunes está fijado en un acuerdo firmado entre los Gobiernos en 1998 y ésta es la primera vez que España lo incumple. Sin embargo, el Ministerio de Medio Ambiente aplicó ayer la cláusula de excepcionalidad por sequía, algo posible si las lluvias en la cuenca del Duero entre septiembre y junio son un 35% menores que la media de los últimos 10 años.

Palop explicó que, según los datos definitivos de lluvias, en esa cuenca ha llovido un 35,2% menos, prácticamente lo mismo que hace dos semanas. El 16 de mayo, Medio Ambiente daba por seguro que tendría que desembalsar el agua o pagar una indemnización de seis millones, pero desde entonces casi no ha llovido. "No hay lugar a ninguna reclamación porque, de forma automática, el convenio de Albufeira levantaba las obligaciones en caso de sequía, como este año", afirmó Palop, quien añadió que en el resto de ríos comunes no hay problemas.

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