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Medio Ambiente pedirá que suba el precio del agua

El Ministerio de Medio Ambiente pedirá a los ayuntamientos que suban el precio del agua del grifo si persiste la sequía, según confirmó el director general del Agua, Jaime Palop. La medida está contemplada en el Informe sobre la política de gestión de sequías aprobado por Medio Ambiente el 16 de mayo. El informe también afirma que es imposible construir obras hidráulicas suficientes para los casos de sequía.

"Cada fase de sequía va acompañada de un conjunto de medidas que pueden limitarse a campañas publicitarias para advertir a la ciudadanía de la inminencia del fenómeno, a promoción de medidas de ahorro, voluntario o forzoso, como cortes de suministro o elevación de tarifas", señala el informe. Y añade que "en fases más avanzadas" se pueden ejecutar "obras de emergencia, pozos de sequía". Medio Ambiente ha pedido a los ciudadanos que ahorren agua y ya ha comenzado las obras de emergencia (45 infraestructuras entre pozos de sequía, modernización de regadíos o la apertura de pozos por valor de 370 millones de euros).

Palop señala que "la subida de precio es algo lógico si disminuye la cantidad de agua disponible". El Gobierno no tiene competencias sobre el precio que paga el usuario, pero si continúa la sequía "llamará a los ayuntamientos para que suban el precio". "Es algo que ya se hizo en sitios como Sevilla o Málaga en la última sequía", afirma Palop.

El precio del agua es uno de los elementos sobre los que Medio Ambiente intenta actuar desde hace un año para reducir el consumo. Primero intentó fijar un canon sobre el agua que penalizaba el consumo excesivo y que era muy superior para los hoteles que para los agricultores. El Ministerio de Agricultura se opuso e impidió su aprobación.

El informe insiste en que las sequías son periódicas en España y señala que "no es concebible el diseño de los sistemas hidráulicos para que queden garantizados al 100% frente a la sequía, no por razones técnicas, presupuestarias ni ambientales". Y razona que protegerse contra sequías muy extremas supondría "altísimos costes [...] y tendría unos efectos perversos para el medio ambiente por las extraordinarias infraestructuras que requeriría".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005