_
_
_
_

Los reclutas chilenos perdidos en la nieve salieron sin equipo

El Gobierno reconoce que los soldados iban sin guantes, ni abrigos ni teléfonos satélites

El número de militares desaparecidos desde el miércoles en una tormenta de nieve en las cercanías del volcán Antuco, 550 kilómetros al sur de Santiago, bajó a 41, después de que seis fueran localizados ayer con vida y más de medio centenar el jueves. Sin embargo, el jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, avanzó anoche que había muy pocas expectativas de encontrar a esos 41 con vida. El ministro de Defensa, Jaime Ravinet, confirmó que hay cinco fallecidos y aseguró que se investigarán las responsabilidades. Ravinet reconoció que el fallo principal fue haber ordenado que salieran sin el equipo necesario.

En opinión de Cheyre, "esa caminata nunca debió de haberse realizado" y anunció que había ordenado dar de baja a tres oficiales en la línea de mando que decidió la maniobra que produjo la tragedia del volcán Antuco. Se trata del comandante del 17° Regimiento de Los Ángeles, coronel Roberto Mercado; del segundo comandante de Regimiento, teniente coronel Pineda; y del comandante de Batallón, mayor Cereceda.

Por la mañana, una leve mejoría en el clima permitió a helicópteros del Ejército volar hasta la zona, desde los que arrojaron alimentos y pertrechos. Desde el aire se observaron carpas, aunque el Ejército fue cauteloso y no se refirió a que hubiese supervivientes. Un trabajador que se encontraba en la zona y ayuda en las tareas de rescate declaró a la televisión estatal que los uniformados hablan de hasta 40 muertos. En el rescate participan casi medio millar de militares y maquinaria pesada para despejar la nieve.

De ser real este número de víctimas, sería la mayor tragedia del Ejército chileno desde comienzos del siglo XX. La mayoría de los extraviados son reclutas, de entre 18 y 19 años de edad, de origen humilde, que cumplían desde hace un mes y medio el servicio militar. En la práctica sólo los jóvenes de la extracción social más humilde hacen el servicio militar, aunque por ley sea obligatorio para todos los chilenos a partir de los 18 años.

Refiriéndose a la edad de las víctimas, el mismo trabajador describió impactado como "un soldadito" a uno de los cuatro reclutas fallecidos de hipotermia, que murió en sus brazos. Imágenes de la televisión estatal de un grupo de rescatados bajando desde un refugio cercano al volcán hasta la ciudad permitieron corroborar las versiones de que los soldados marchaban sin ropa adecuada para resistir un temporal.

Sin guantes, ni pasamontañas, abrigos, impermeables o parkas, ni gafas para la nieve, los reclutas presentaban un aspecto demacrado. Algunos se cubrían con mantas y otros se tapaban los ojos.

Conocer lo que pasa fuera, es entender lo que pasará dentro, no te pierdas nada.
SIGUE LEYENDO

"De repente vino el viento y la nieve. No veíamos nada y se hacía difícil caminar. Pensé en mi familia y en Dios, y me mantuve aferrado a otros compañeros. También varios de ellos caían... algo grave les pasó", relató el recluta Juan Millar, de 18 años. Otros soldados contaron que mientras estuvieron extraviados sólo comieron una cucharada de alimentos cada uno.

La confusión en la entrega de información -escasa por lo demás- por parte del Ejército ha sido completa. Hasta pasado el mediodía de ayer, 48 horas después del inicio del temporal de nieve con viento polar, todavía no se conocían los nombres de los desaparecidos. El número de ellos variaba cada hora, y hasta el de muertos y su identidad ha cambiado más de una vez.

Las familias de las víctimas aguardaban noticias desde la noche del miércoles en el gimnasio y en las cercanías del regimiento de Los Ángeles, en el que cumplían el servicio militar los soldados. El Gobierno admitió ayer que ha habido mal uso administrativo de la información por parte del Ejército.

Un grupo de familiares de las víctimas rompió ayer varios cristales del casino del regimiento para exigir información. Acusaron a gritos de "asesino", al jefe de la tercera división del Ejército, el general Rafael González, por enviar a reclutas sin preparación ni equipamiento adecuado a un ejercicio militar de montaña.

Algunos reclutas rescatados contaron que ya había comenzado a caer nieve cuando empezó la marcha de 28 kilómetros alrededor del volcán Antuco, con la que iban a terminar su primer ejercicio sobre el terreno.

Sólo una de las tres compañías del regimiento, La Andina, disponía del equipo adecuado. La compañía de morteros, a la que pertenecen todos los extraviados, cuyo número inicial fue de 116, sólo iba provista de uniformes livianos y sin alimentos para sobrevivir varios días, y tampoco tenían teléfonos satélites para comunicarse.

"No estaban preparados para enfrentar las condiciones de nieve", afirmó el ministro de Defensa. Los padres de algunos reclutas sostienen que ellos debieron pagar parte del equipo militar de sus hijos, algo que el Ejército debió admitir que no es regular. "Vamos a hacer una investigación. El Ejército, de forma muy acuciante y rápida, determinará responsabilidades y fallos humanos que puedan haber sucedido en este desgraciado y serio accidente", señaló el ministro.

Un soldado chileno es consolado por un familiar tras ser rescatado del temporal de nieve en Los Andes.
Un soldado chileno es consolado por un familiar tras ser rescatado del temporal de nieve en Los Andes.AP

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_