El Partido Popular aprueba en solitario la ley de testamento vital

El PP se quedó solo ayer en la votación en la Asamblea de la Ley de Instrucciones Previas, conocida también como testamento vital. Tanto el PSOE, como IU, se abstuvieron en la votación de esta norma que permitirá a los madrileños dejar por escrito los tratamientos que quieren o no recibir en caso de que, por enfermedad o accidente, lleguen a una situación en la que no puedan manifestarlo por sus propios medios, según se establece en el artículo 2 de la ley.

El diputado del PSOE Eduardo Sánchez Gatell aseguró que su abstención se debe a que se está produciendo una "profunda" incoherencia. "Por un lado, acusan a los médicos de un hospital [Severo Ochoa] de actuar sin consentimiento informado y ahora elaboran un protocolo en el que permiten que no exista ese consentimiento", explicó en referencia a la enmienda más polémica presentada por el grupo socialista. La propuesta del PSOE, que fue rechazada, pedía que además de hablar de "medidas paliativas", se especificase la sedación terminal de manera más concreta. "Queríamos que la ley estableciera que en ese documento hubiera una casilla en la que el paciente pudiera indicar si quiere sedación terminal o no".

Sin embargo, Javier Rodríguez, portavoz de sanidad del PP, aclaró que la sedación terminal está incluida en los cuidados paliativos mencionados en el artículo 6 de la norma y está tipificada por la Organización Mundial de la Salud. Además, Rodríguez puntualizó que esta Ley no se ha aprobado a raíz del conflicto generado en el hospital Severo Ochoa de Leganés cuando el Consejero de Sanidad Manuel Lamela aceptó una denuncia anónima relacionada con sedaciones irregulares. "Esta Ley se propuso seis meses antes de que ocurriera lo del Severo Ochoa", aseguró.

Objeción de conciencia

Desde IU, Caridad García Plaza explicó que su grupo parlamentario se abstendría en la votación porque aunque es necesario que exista esta ley, su grupo considera que lo planteado por el gobierno regional es insuficiente. García Plaza se refirió a la enmienda planteada por el grupo socialista para que se elimine la objeción de conciencia del testamento vital. "Con esta herramienta el médico puede eliminar toda la voluntad del enfermo y la ley ya no sería efectiva", concluyó. En este sentido el portavoz de sanidad del PP, aseguró que esto ocurriría en caso de que sólo hubiera un médico y añadió: "La objeción de conciencia es un derecho constitucional. Si están en contra, que lo recurran".

El representante del grupo socialista, Sánchez Gatell, protestó también porque el rechazo de otras dos enmiendas que considera de gran importancia: que los madrileños puedan formalizar el testamento vital en "todos los distritos sanitarios" y establecer "mecanismos de publicidad del procedimiento de formalización del documento de instrucciones previas que favorezcan y faciliten su realización".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de mayo de 2005.