La plantilla de Babcock pide a la dirección que mantenga todos los puestos

La asamblea de trabajadores de Babcock Borsig España, que se mantienen en huelga indefinida desde hace ya 21 días, aprobó en la mañana de ayer remitir una contraoferta a la propuesta que les había elevado la dirección para zanjar el conflicto. La plantilla reclama que no se apruebe ningún tipo de despido y que todas las bajas que se produzcan sean de carácter voluntario.

La dirección propuso no realizar despidos disciplinarios "salvo en el caso de comportamientos abusivos o ilícitos que perturben el proceso productivo".

Los trabajadores aceptaron "por mayoría" el documento elaborado por el comité de empresa, de tres puntos. Los dos primeros son casi idénticos a la oferta empresarial: la reapertura de la factoría de Trapagaran, ya ejecutada, y la readmisión del director financiero despedido, que fue el desencadenante del conflicto.El tercer punto incluye el citado compromiso de que las bajas que se produzcan sean voluntarias y no haya despidos. La dirección condicionaba estas acciones a que no se produjesen comportamientos "que perturben el proceso productivo".

Un portavoz del comité afirmó que esta última petición se basa en el anterior ERE (Expediente de Regulación de Empleo) "que se lo han saltado y es lo que ha motivado la huelga". La plantilla, que mantiene entre tanto el paro, desestimó una propuesta del sindicato ELA de mantener la huelga indefinida hasta que la empresa austriaca ATB, actual propietaria de Babcock, abandone el accionariado de la firma de bienes de equipo. Los trabajadores afirmaron que la propuesta aprobada se iba a trasladar en la misma tarde de ayer a Babcock, aunque un portavoz oficial de la compañía señaló a última hora que todavía no se había recibido ningún documento.

Este mismo portavoz indicó que la empresa considera que, tras su oferta de readmitir al empleado despedido, no existen motivos para proseguir con la huelga. "Se ha cumplido al 100% el motivo de la convocatoria del paro: la readmisión del trabajador. No entendemos el mantenimiento de la huelga", dijo. Agregó que la dirección se plantea ahora si pide la declaración de ilegalidad de la huelga y reclama en los tribunales daños y perjuicios al comité "si no se restablece la normalidad de la producción de inmediato".

La planta de Trapagaran permanece parada desde el 28 de abril y el conflicto ha motivado el apoyo de las Juntas Generales de Vizcaya y nueve alcaldes de la comarca, quienes, en una declaración institucional leída en un acto público en Barakaldo, han pedido la salida de ATB.

La empresa fue propiedad del Estado durante 25 años hasta que se inició el proceso de privatización, fallido primero con la alemana Babcock Borsig, ya que se declaró en quiebra. Hace un año, la compañía pasó a manos del grupo austriaco.

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