Los banqueros informarán de las operaciones con personas cercanas

El Banco de España exige que las actuaciones estén en la memoria

El Banco de España recordó ayer que las entidades financieras también deben recoger en sus memorias las operaciones que hagan los propietarios y altos cargos de la sociedad con personas con las que mantienen una "relación de afectividad". Esta exigencia es similar a la que tienen todas las sociedades cotizadas y que ha causado cierta inquietud en el mundo empresarial.

El Banco de España explica en su informe de Estabilidad financiera que el requerimiento tiene como objetivo conocer en qué transacciones no se han respetado las condiciones de mercado y pone como ejemplos típicos la concesión de créditos y la remuneración del ahorro.

Los altos cargos y las personas con influencia en las entidades financieras -consejeros, accionistas de referencia- tendrán que informar de las operaciones realizadas con sus padres, hijos y hermanos, entre otros familiares, y con sus cónyuges o "personas con análoga relación de afectividad", tal y como recoge la última circular contable.

Aunque la mayoría de los expertos consultados interpreta que esa definición hace referencia a las parejas de hecho, su imprecisión técnica ha creado cierta inquietud. Algunos juristas afirman que tal y como está redactada puede afectar al derecho a la intimidad.

La obligación de comunicar los negocios que hace la sociedad con allegados de sus dirigentes está recogida en la ley de transparencia y en las normas internacionales de contabilidad, que afectan desde este año a los grupos cotizados europeos. Las cotizadas españolas ya incluyen esta información en su informe anual de buen gobierno y a partir de junio tendrán que hacerlo también en la información semestral que envíen a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Comisiones a la baja

Por otra parte, el informe de Estabilidad financiera del Banco de España constata un ligero descenso en la comisión media que los establecimientos comerciales pagan a los bancos cada vez que sus clientes usan la tarjeta de crédito. A finales del año pasado esta comisión estaba en el 1,55%, frente al 1,59% registrado en 2002.

A pesar de ese descenso, el supervisor constata que las tasas mínimas se encarecieron en el periodo -desde el 0,54% al 0,70%-, mientras las máximas caían del 3,48% al 2,98%.

Las tasas más onerosas las sufren los establecimientos de masajes, saunas y discotecas, (2,98%); venta por teléfono o correo (2,51%); restaurantes (2,4%) y los casinos (2,32%). En el lado opuesto figuran las grandes superficies de alimentación (0,70%); gasolineras (0,71%) y supermercados (1,23%).

Entre las mayores variaciones del periodo destacan a la baja las registradas por las compañías de alquiler de vehículos (hasta el 1,67%) y al alza en el comercio minorista, cuya comisión sube del 1,58% al 2,15%.

Los datos del Banco de España se conocen un mes después de que el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) haya exigido a ServiRed, 4B y Euro 6000 recalcular la tasa que se aplican entre sí los bancos por los pagos con tarjetas, al considerar que no se ajustan bien a los costes asumidos con estas transacciones.

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