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Muere un vigilante de seguridad tras ser apaleado por varios menores

Dos de los agresores, detenidos y puestos a disposición judicial

Ángel Linares Quiles, de 45 años, que trabajaba de vigilante de seguridad en el hospital Doce de Octubre, murió a las 14.30 de ayer en el hospital Clínico, tras ser apaleado 12 horas antes por varios menores. El incidente se produjo en la calle de Baleares (Carabanchel). La víctima sufrió traumatismo craneoencefálico severo. En la pelea resultó herido un compañero de la víctima. Dos de los agresores fueron detenidos por la policía.

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El suceso tuvo lugar sobre las 2.30 de la madrugada de ayer, cuando los dos vigilantes, que estaban libres de servicio, salían de cenar de un restaurante de la calle de Baleares, acompañados de dos mujeres. Tras ser reconocidos por un grupo de jóvenes, se inició un pelea, según fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Linares tuvo que ser trasladado hasta el hospital Clínico de San Carlos intubado y en estado grave, según fuentes de Emergencias Madrid. Horas después estaba clínicamente muerto y a las 14.30 falleció.

El compañero de la víctima, de 35 años, sufrió un traumatismo facial de carácter leve, del que fue atendido en el Doce de Octubre. Antes, sin embargo, y tras ser atendido por los facultativos del Samur-Protección Civil, acompañó a la policía para hacer un reconocimiento por las inmediaciones del lugar del incidente. Al llegar a un parque próximo, el vigilante y los agentes descubrieron a un grupo de jóvenes entre los que identificó a dos de los chicos que minutos antes habían participado en la agresión. Ambos fueron detenidos y puestos a disposición del Grupo de Menores (Grume) de la Jefatura Superior de Policía.

Sobre los menores detenidos sólo ha trascendido que se trata de un ecuatoriano y un español con edades comprendidas entre los 15 y los 17 años, según fuentes policiales.

Al mediodía de ayer, una vecina de la calle de Baleares recordaba que escuchó gritos a la hora de la reyerta. "Oí gritos de mujeres y mucho jaleo. Me acerqué a la ventana y vi cómo ellas se ponían de por medio para separarlos. Luego llegaron rápidamente la policía y las ambulancias del Samur".

Los vecinos se quejaban ayer, sobre todo, de la inseguridad que se sufre en el barrio. Los tirones de bolsos están a la orden del día. "No se cortan. Hace una semana, a las cuatro de la tarde, dos chavales, sentados en un banco, registraban un bolso; seguro que minutos antes se lo habrían quitado a alguna mujer", explicó el hombre. "A las once de la noche ya tienes que ir mirando a tu alrededor por si acaso", matizaba otro vecino. "Antes la gente se quedaba a tomar el fresco en el parque hasta la una o las dos de la mañana; ahora te sacan hasta los ojos", sentenciaba el hombre.

En el hospital Doce de Octubre, los compañeros de la víctima no quisieron aportar ningún dato sobre el suceso. El jefe de seguridad del hospital, a través de uno de los vigilantes, confirmó que la víctima prestaba sus servicios en el centro sanitario. Pero declinó dar más información alegando que el incidente había ocurrido "fuera del centro y de sus horas de trabajo". La empresa Alerta y Control, a la que pertenecía el vigilante muerto, tampoco facilitó datos relativos a la víctima.

Al fallecido le fueron extraídos varios órganos, ya que su familia decidió donarlos. Al mediodía de ayer, en los velatorios del hospital Clínico de San Carlos estaba un hermano de Ángel Linares para reconocer el cadáver y realizar los trámites pertinentes. El cadáver de la víctima será trasladado hoy al Instituto Anatómico Forense para realizarle la autopsia. Las investigaciones judiciales han recaído en el Juzgado de Instrucción número 6. También la Fiscalía del Menor.

La muerte de Ángel Linares Quiles eleva a 20 las muertes violenta registradas en lo que va de año en la Comunidad. El año pasado por estas fechas los homicidios en la región eran 23.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de mayo de 2005