Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Vecinos del 'forat de la vergonya', en Barcelona, critican la actuación del Ayuntamiento

Las entidades ciudadanas unidas contra los derribos del llamado forat de la vergonya, un espacio situado en el perímetro que delimitan las calles de Sant Pere més Baix, Metges, Corders y Jaume Giralt en el distrito de Ciutat Vella de Barcelona, se reunieron ayer para protestar por la acumulación de materiales de obra en la zona rehabilitada por los vecinos en lo que consideran que es una "maniobra encubierta" del Ayuntamiento para proseguir con los derribos.

El Consistorio alegó el pasado día 26 que los materiales que se almacenaban junto al campo de fútbol construido por los vecinos pertenecían al cercano mercado de Santa Caterina, cuya inauguración está prevista para el próximo día 10 de mayo. Las plataformas vecinales señalaron como prueba de las intenciones del Ayuntamiento los boquetes que han aparecido en el lateral del único inmueble que aún separa la zona de la calle Sant Pere més Baix.

Trazado medieval

Según un miembro de la Associació de Veïns del Casc Antic, Marta Mas, la desaparición de ese bloque "romperá definitivamente el trazado medieval de la única calle intacta del barrio". El portavoz de Veïns en Defensa de la Barcelona Vella, Jaume Matifoll, denunció la destrucción de elementos arquitectónicos de valor histórico ante lo que considera indiferencia del distrito.

Los vecinos convocaron una cadena humana el pasado 11 de abril que impidió el avance de las máquinas que pretendían llevar a cabo el derribo. Todas las asociaciones se oponen al plan del Ayuntamiento e insisten en que nunca han recibido respuesta a sus propuestas alternativas, que en el caso de los vecinos consiste en un geriátrico y en el de la Associació de Botiguers de Sant Pere més Baix, en un bloque de "viviendas para jóvenes y ancianos con espacios comunes". Aunque sus planes no coinciden, ambos están abiertos a "modificaciones", y en cualquier caso tienen el "objetivo común" de impedir el derribo del último inmueble.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de mayo de 2005