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La Junta ordena el cierre de la residencia de Alhaurín

La Junta de Andalucía ordenó ayer el cierre cautelar de la residencia Nuestra Señora de Gracia, en Alhaurín de la Torre (Málaga), tras las detenciones practicadas en los últimos días de su dueña y de cuatro familiares, por presuntas estafas, malos tratos y sedaciones. Se esperaba que a lo largo del día, los nueve residentes que quedaban fueran recogidos por sus familias o realojados por la Junta, en caso de no tenerlos.

Los detenidos declararon ayer ante el Juzgado de Instrucción número 11, que se encontraba de guardia. Éste ordenó el ingreso en prisión de Concepción Barrabino Jiménez, dueña del centro, y de sus hermanos Luis y Rafael. El hijo de la acusada, David Sánchez, y la novia de uno de los hermanos, Estela R. M., quedaron en libertad con obligación de presentarse dos veces al mes en el juzgado.

El cierre fue decretado por la Delegación Provincial para la Igualdad y Bienestar Social, ya que la detención del equipo directivo "hace improbable que la actividad pueda desarrollarse en las condiciones mínimas para un adecuado servicio a los residentes", según un comunicado.

Denuncias previas

Parece cada vez más claro que se producían irregularidades desde hace años y que eran conocidas por las instituciones. En 2003, los sobrinos de una mujer con demencia senil se querellaron contra la dueña del centro. La abogada explica que la autorizaron a sacar el importe de la mensualidad de su cuenta bancaria, pero descubrieron que faltaban 18.000 euros, reintegros que presuntamente realizó Barrabino falsificando la firma de la residente. El caso está pendiente de juicio.

El concejal de Bienestar Social de Alhaurín de la Torre, José Antonio León, confirmó que hace cuatro años, varias trabajadoras advirtieron al Ayuntamiento de los malos tratos y estafas, y se puso en conocimiento de la Junta por escrito. Pero los dos expedientes abiertos al geriátrico por la delegación de Bienestar Social son por carecer de autorización de funcionamiento por faltas administrativas. Una portavoz aseguró que las inspecciones regulares en dicha residencia "en ningún momento detectaron malos tratos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de abril de 2005