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Electrolux plantea el cierre de su fábrica riojana, con 454 trabajadores

La multinacional sueca trasladará la producción a países con salarios más bajos

Electrolux, el mayor fabricante mundial de electrodomésticos, anunció ayer que estudia el cierre de su fábrica de frigoríficos de Fuenmayor (La Rioja), que emplea a 454 trabajadores fijos y a 86 eventuales. La medida se inscribe dentro del plan de la multinacional sueca -marcas como AEG, Corberó y Zanussi- de trasladar el 50% de la producción que realiza en Europa occidental a países con bajos costes laborales, como Hungría, México o China. El Gobierno riojano dijo que luchará por evitar el cierre, y ha pedido ayuda al ministro de Industria y al presidente Zapatero.

Le llaman deslocalización y es la plaga moderna de los trabajadores de las industrias de Europa Occidental y Norteamérica y una estrategia que gana adeptos entre los ejecutivos que las dirigen. Consiste en cerrar las fábricas de los países desarrollados y trasladarlas a países con bajos salarios (Europa del Este, China e India, entre otros), con el consiguiente ahorro de costes y una sangría de despidos.

Electrolux protagoniza el último episodio de este fenómeno. El presidente de la multinacional sueca, Hans Straberg, anunció ayer, en la junta general de accionistas, que han comenzado una "investigación sobre la producción" en cuatro de sus fábricas europeas, que puede suponer el "posible cierre" de la planta riojana de fabricación de neveras de Fuenmayor (La Rioja), que emplea a 454 trabajadores fijos y a 86 eventuales. También se plantea el cierre de la factoría de Parabiago (Italia), con el despido de 100 trabajadores, y la reducción de la producción en Mariestad (Suecia) y Florencia (Italia), con la desaparición de 300 y 250 empleos, respectivamente.

Estas medidas se enmarcan en el plan de reducción de costes que debe concluir en 2008, cuyo objetivo es reducir a la mitad la producción en países de altos costes y trasladarla a países emergentes en Europa del Este, México y Asia. Hungría, donde ha abierto una planta con capacidad para producir 560.000 neveras, podría asumir la producción de Fuenmayor, según fuentes sindicales.

La compañía informó de esta decisión tanto a la dirección de la factoría como a los representantes de los trabajadores. "La creciente globalización y la dramática presión en los precios procedente de los países de bajo coste, principalmente en Europa del Este y Extremo Oriente, han cambiado las condiciones de la industria de electrodomésticos significativamente y Electrolux tiene la necesidad de acometer medidas de relocalización para mantener la competitividad de sus productos y frenar las pérdidas de rentabilidad", señala el comunicado de la empresa.

Electrolux es el mayor fabricante de electrodomésticos del mundo y comercializa marcas como AEG, Zanussi o Corberó, la firma catalana adquirida por la multinacional en 1988. En España, además de la fábrica de Fuenmayor posee otra en Alcalá de Henares (Madrid) y otra en Madrid, y en total emplea a 2.553 trabajadores, de los 72.000 que trabajan para el grupo en todo el mundo.

Electrolux anunció ayer los resultados del primer trimestre, en el que el beneficio (854 millones de coronas suecas o 93 millones de euros) creció un 50% respecto al mismo periodo del año anterior, gracias precisamente al ahorro de costes que ha supuesto la política de deslocalización.

Conmoción en La Rioja

La noticia ha supuesto una verdadera conmoción en La Rioja. El presidente regional, Pedro Sanz, señaló que "defenderá hasta el final los intereses máximos de los trabajadores", y recordó que esta misma situación se produjo hace ocho años, cuando la empresa tenía 900 trabajadores.

Sanz se reunió ayer con representantes sindicales y conversó con el presidente de Electrolux en España, Alejandro Fernández de Araoz. Asimismo, ha solicitado una entrevista con el responsable del grupo en Estocolmo, Michael Treschow, y ha remitido una carta a Straberg.

Pero Sanz, del Partido Popular, quiere también que se implique el Ejecutivo central, y así se lo ha hecho saber al ministro de Industria, José Montilla, con el que conversó ayer, y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Por su parte, el presidente de MCA-UGT de La Rioja, Ángel Fernández, pidió la creación de un "frente social y político" para evitar el cierre de la factoría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de abril de 2005