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Un corredor de 24 años del Medio Maratón fallece de muerte súbita

David Mirasierra Pérez, que hacía deporte habitualmente, se desplomó a mitad de carrera

David Mirasierra Pérez, madrileño de 24 años, falleció ayer por muerte súbita cuando participaba en el Medio Maratón Villa de Madrid. El corredor se desplomó a mitad de carrera, según informó un portavoz de Emergencias, y entró en parada cardiorrespiratoria. Los sanitarios que le atendieron no pudieron hacer nada por salvarle la vida. Los médicos certificaron después su fallecimiento. El joven practicaba deporte de forma habitual, y no fumaba ni bebía alcohol.

Eran las 12.15 y David pasaba por segunda vez por la glorieta de Cuatro Caminos en dirección al estadio de Vallehermoso, donde estaba la meta de la quinta edición del Medio Maratón de Madrid. La carrera había empezado a las 10.30, por lo que llevaba una hora y 45 minutos corriendo. David, que tenía dos hermanas y un hermano, todos mayores, había completado ya 19 de los 21 kilómetros de los que consta la prueba atlética. Estaba a punto de llegar. Pero súbitamente se desplomó y cayó al suelo.

Los primeros que atendieron al joven fueron dos sanitarios del Samur que también participaron en la carrera y se encontraban justo en el mismo lugar. Fueron ellos quienes iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar, cuando comprobaron que el corredor había entrado en parada cardiorrespiratoria.

Instantes después llegaron a la glorieta los llamados linces, los trabajadores del Samur que hacen la cobertura sanitaria preventiva habitual en estos eventos y que circulaban en bicicleta por la misma glorieta. El caso fue un modelo de respuesta: en 30 segundos, cuatro sanitarios atendían al joven, según contó un portavoz de Emergencias.

Los miembros del Samur continuaron durante 30 minutos la maniobra iniciada por sus compañeros, pero no lograron sacar al joven de la parada cardiorrespiratoria. Pasado ese tiempo, trasladaron a David al cercano hopital Clínico San Carlos, en la plaza de Cristo Rey, donde los médicos sólo pudieron certificar su muerte. La autopsia revelará las causas que provocaron el fallecimiento, aunque inicialmente se puede hablar de que fue un caso de muerte súbita.

Lo mismo que Foé o Feher

La muerte súbita se da con más frecuencia en las personas deportistas. Sin motivo aparente, una persona que se encuentra en perfectas condiciones físicas sufre ese colapso mortal. Así les ocurrió a los futbolistas Marc-Vivien Foé, de Camerún, fallecido el 26 de junio de 2003 en Lyon, y a Miklos Feher, del Benfica de Lisboa, fallecido de manera súbita en enero de 2004 durante el partido de su equipo ante el Vitoria Guimaraes. Las patologías cardiovasculares suelen ser la causa más frecuente de esta dolencia.

David era un joven al que le gustaba el deporte y que lo practicaba habitualmente, según contaron sus amigos ayer. Corría habitualmente con Alberto. "Nos inscribimos los dos juntos en la carrera", recordaba éste visiblemente afectado. Empezaron juntos, pero habían acordado que cada uno iría a su ritmo, sin retener al otro. Rondaba el kilómetro 10 de la prueba cuando Alberto aceleró un poco y se separaron. Él fue, seguramente, la última persona que habló con David.

David Mirasierra nació en Madrid, donde siempre vivió. Fue al instituto Herrera Oria, cerca de la plaza de Villafranca de los Barros, en el barrio del Pilar. Tenía novia, Raquel, desde hace cinco o seis años. Hace poco hizo un módulo de programación en la Cámara de Comercio que le permitió cambiar de trabajo y emplearse como programador de Flash para una empresa que opera en Internet. Hacía sólo un mes que se había comprado su primer coche, un Renault Clio.

Sus amigos no se explicaban la muerte de David. "Ni bebía ni fumaba", subrayaba uno de ellos. La incredulidad se extendía a todos los que acudieron al hospital. "Era muy buena persona, responsable y trabajador", decía Alberto. "Si tenías algún problema, ahí estaba él". Era la segunda carrera a la que se apuntaba David. En Navidades, también con Alberto, se había inscrito en la popular San Silvestre Vallecana, que finalizó sin problemas. También jugaba al fútbol. Junto a sus amigos de toda la vida participaba en la liga municipal de fútbol sala.

Además de los conocidos y familiares de David, representantes de la Comunidad, del Ayuntamiento y del Consejo Superior de Deportes se acercaron hasta la octava planta del hospital a dar el pésame a la familia, que en esos momentos estaba decidiendo si donaba los órganos de David para su trasplante.

Edwin Kibet, ganador

El atleta keniano Edwin Kibet fue el primero de los 8.800 corredores en llegar a la meta, situada en el estadio Vallehermoso, en la calle de Islas Filipinas. Empleó una hora y tres minutos en correr los más de 21 kilómetros de la prueba. En segundo lugar llegó su compatriota Peter Korir, y el tercero fue otro keniano, Abraham Chelanga. El primer español en terminar el Medio Maratón fue José María Rodríguez, Josito, que empleó en total una hora y siete minutos.

Las mujeres españolas hicieron un mejor papel, al menos en cuanto a resultado. Aunque ninguna pudo ganar, Sandra Ruales consiguió la segunda plaza con un registro de una hora y 14 minutos, sólo siete segundos por detrás de la ganadora, la etíope Muliye Lemma. El podio lo completó la también etíope Mersha Alemayhu.

El V Medio Maratón de Madrid entró en los libros de récord porque entre sus 10.124 atletas inscritos se encontraba Joan Turné, que con la de ayer suma 486 medios maratones disputados. En virtud de esto, es la persona que más carreras de este estilo ha corrido en el mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de abril de 2005