Entrevista:VÍCTOR MORLÁN | Secretario de Estado de Infraestructuras y Planificación | ENFRENTAMIENTO ENTRE ADMINISTRACIONES

"Si no hay metro a la nueva terminal de Barajas, no será por culpa de Fomento"

Asegura el secretario de Estado de Infraestructuras y Planificación, Víctor Morlán Gracia, de 57 años, que asiste perplejo a una confrontación que se le ha venido encima al Ministerio de Fomento, pero que éste no ha buscado. "Si no hay metro a la nueva terminal de Barajas, no será por culpa de Fomento", afirma.

Morlán, natural de Huesca, casado y padre de dos hijos, abogado de profesión, ingresó en el PSOE el 7 de julio de 1978. Fue director provincial del MOPU entre febrero de 1983 y septiembre de 1985. Desde junio de 1986 ha sido diputado nacional por Huesca, ejerciendo diversos cargos: portavoz en la Comisión de Infraestructuras, portavoz en política de aguas y miembro de la Comisión de Medio Ambiente durante la sexta legislatura (1996-2000), portavoz en la Comisión de Medio Ambiente y en política del Suelo y Vivienda entre 2000 y 2004.

"Una confrontación tan rabiosa y tan fuerte como la que hace Aguirre no es buena para Madrid"
"La Comunidad dio los pasos para hacer esa obra. No entendemos por qué no se puede realizar"

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Desde que el PSOE asumió el Gobierno central, la Comunidad de Madrid ha dado un giro radical en la posición que mantenía en relación al aeropuerto. Antes de marzo de 2004 existía un compromiso del ministerio y el Gobierno regional para mejorar los accesos a Barajas por ferrocarril, carretera y metro: el Ejecutivo central debía asumir los dos primeros, mientras que la Comunidad se comprometió -cuando Alberto Ruiz-Gallardón era presidente- a hacerse cargo de la prolongación de la línea 8 del metro hasta la nueva terminal.

Pero, además, ya bajo mandato de la actual presidenta, Esperanza Aguirre, el Gobierno regional incluyó en los Presupuestos de 2004 una partida de 10,5 millones para estas obras.

Desde hace unos meses, la presidenta ha modificado su postura y ahora se niega a sufragar la ampliación de la línea 8. Según Morlán, Aguirre ha rechazado reiteradamente las peticiones del ministerio para que inicie las obras y también las invitaciones para reunirse con la ministra, Magdalena Álvarez, y analizar las infraestructuras donde se entrecruzan los intereses de una y otra administración.

"Nosotros no tenemos nada contra la Comunidad, pero la Comunidad sí que tiene algo contra nosotros. Una confrontación tan rabiosa y tan fuerte como la que está haciendo la presidenta de la Comunidad no es buena para los intereses de los madrileños. Y me gustaría que eso cambiara. Pero me temo que a la presidenta le interesa más la confrontación política que la solución de los problemas", afirma el secretario de Estado.

Hasta el punto de que Aguirre ha acusado al presidente José Luis Rodríguez Zapatero de haber reducido en un 25% las inversiones del Ministerio de Fomento en Madrid y, en general, de tener a la región "asfixiada" e, incluso, olvidada. "Es radicalmente falso", replica Morlán. "Porque nosotros hemos tenido en el pasado conversaciones con la Comunidad, a través del anterior consejero [de Transportes e Infraestructuras, Francisco Granados, hoy de Presidencia], y con el alcalde de Madrid, y entendemos que es una Comunidad importante que merece la atención del ministerio. Y nuestros Presupuestos se han incrementado en la región un 7%, si descontamos Barajas, que es una obra a punto de acabarse", subraya.

Fomento, asegura el secretario de Estado, está muy interesado en solucionar problemas de los madrileños, como prueba, según él, el hecho de que la ministra se reuniera con el alcalde Ruiz-Gallardón hace dos semanas. En esa cita llegaron a un acuerdo para llevar la conexión por ferrocarril de la estación de Chamartín con Barajas también al tren de alta velocidad, y establecieron un compromiso para analizar la denominada "movilidad"; es decir, el tráfico entre la capital y el resto de la región.

"Nosotros lo que estamos haciendo es asumir nuestra responsabilidad como Ministerio de Fomento y llevar a cabo la ejecución de aquellas actuaciones que son de nuestra exclusiva competencia y responsabilidad", afirma Morlán. El secretario de Estado se refiere a esa conexión por tren entre Chamartín y Barajas (que supondrá una inversión de 200 millones) o a la construcción de una carretera que sustituye a la M-111, cuyos carriles centrales serán gratuitos, y los laterales, de peaje. Pero faltaría el metro, a pesar de que ya existe, como en el caso del tren de cercanías, una estación construida en la nueva Terminal 4, a la espera de que sea acometida su conexión con las otras tres terminales.

Según el secretario de Estado, los accesos al aeropuerto serán utilizados por 38,5 millones de pasajeros, de los que un 60% utilizará la nueva terminal, y además, cada día tendrán la afluencia de 24.000 trabajadores del aeropuerto.

"La Comunidad ha extendido de manera clara las líneas de metro por muchos pueblos. No acabamos de entender por qué razón dos kilómetros de metro [la distancia que separa la nueva terminal de las antiguas] no son realizables. Y eso pese a que la Comunidad ha incluido en sus Presupuestos la prolongación del metro a la terminal; ha licitado el proyecto; ha dado todos los pasos para que esa obra se pudiera ejecutar y estar en servicio al acabarse la terminal, que será este año, no cuando la inauguró José María Aznar hace dos años", insiste Morlán.

El secretario de Estado reconoce que sin el metro surgen problemas como qué hacer con los pasajeros que facturan sus maletas en la macroestación de Nuevos Ministerios y cuyo su destino es la Terminal 4. "Esos problemas que pueden ir surgiendo serían más fáciles de arreglar si hubiera cooperación con la Comunidad", dice. Y agrega que, no obstante, el ministerio va a asegurar no sólo el acceso al aeropuerto sino también la comunicación interna entre las terminales: mediante una red de autobuses y mediante una línea de tren subterráneo.

La falta de diálogo con la Comunidad deja en el aire otras peticiones, como la transferencia de la gestión de los trenes de cercanías a Madrid, el cierre de la M-50 o las ampliaciones de las radiales. En cambio, la relación más fluida de Fomento con el Ayuntamiento ha permitido un compromiso de Ruiz-Gallardón, anunciado el pasado jueves, de conectar los carriles-bus que Fomento construirá en las carreteras de acceso a Madrid con el interior de la ciudad. "Una mejor sintonía es lo que permite llevar a cabo actuaciones más conexas. Estamos dispuestos a escuchar al que quiera sentarse con nosotros", concluye Morlán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 10 de abril de 2005.

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