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Piqué pide al Gobierno central un masivo plan de infraestructuras para reducir el déficit fiscal catalán

Contra el déficit fiscal catalán, un masivo plan de infraestructuras. Sobre este eje tejió ayer Josep Piqué la propuesta de financiación autonómica del Partido Popular de Cataluña, una propuesta que debe lograr, a juicio del presidente del PP en Cataluña, establecer un sistema de financiación exportable a todas las autonomías y pactado mediante una negociación multilateral.

Piqué, que ayer quiso presentar solemnemente y en el Palacio de Congresos de Barcelona una propuesta ya esbozada el pasado febrero, no tuvo reparos en admitir que vería bien la publicación de las balanzas fiscales de las autonomías siempre y cuando éstas no sirvan de base sobre la que negociar el nuevo sistema de financiación.

Resulta que, en opinión de Piqué, el actual sistema no tiene tantos puntos malos como le atribuyen el resto de formaciones políticas catalanas y considera que muchas cosas mejorarían si existiera un compromiso firme, por parte del Gobierno central, de incrementrar las inversiones en infraestructuras, telecomunicaciones y medio ambiente.

Para forzar este compromiso, Piqué pidió al Gobierno catalán que convoque "a todas las fuerzas políticas" para acordar qué infraestructuras son necesarias en un horizonte de 10 años. A partir de aquí, dijo Piqué, "hay que trabajar para establecer convenios con el Ministerio de Fomento que comprometan las inversiones en Cataluña para la próxima década con independencia de las alternancias políticas que puedan producirse". En opinión del líder del PP de Cataluña hay que llevar adelante el IV Cinturón, desdoblar la Nacional II, hacer llegar el AVE al conjunto del arco mediterráneo y comenzar a pensar en la cuarta pista del aeropuerto de El Prat, que podría construirse, en opinión de Piqué, sobre el mar.

El otro gran foco de déficit, la sanidad pública, debería reducirse mediante una mejora de la gestión sin desdeñar la posibilidad de incrementar algunos impuestos autonómicos. En este sentido Piqué propuso incrementar los impuestos sobre el tabaco a la vez que aplicar desgravaciones a los socios de mutuas privadas. También propuso eliminar otros dos impuestos: el de sucesiones y el que grava los patrimonios. Propopuso, asimismo, reducir el impuesto sobre Transimisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

"No" a acuerdos bilaterales

Al margen de estas reducciones impositivas, la propuesta del PP tiene no pocos puntos de conexión con la que están negociando los miembros del tripartito pero Piqué rechaza, por "imposible", que el Gobierno catalán pueda negociar al mismo nivel con el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero tal como han defendido, con más o menos vehemencia, los tres grupos en el Gobierno y Convergència i Unió. Piqué opina que "rebilateralizar" la relación financiera entre la Generalitat y el Estado "ya no es posible". "Y no lo digo yo", afirmó, "sino el presidente de la Junta de Andalucía, el señor Chaves y los ministros socialistas de Administraciones Públicas y Economía".

Por esta razón, el PP de Cataluña defiende un modelo de financiación pactado en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera y "generalizable" al conjunto de las autonomías. Ello, sin embargo, no debería limitar las aspiraciones de Cataluña de reducir un déficit fiscal catalán, que tanto el PP como el grupo de expertos reclutado por el Gobierno sitúan alrededor del 7,5% del producto interior bruto.

A la conferencia, celebrada en el Palacio de Congresos de Cataluña, asistieron unas 300 personas, entre las que se contaban el ex presidente de Fomento del Trabajo Nacional Alfred Molinas; el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, y el presidente de la patronal Cecot, Eusebi Cima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de abril de 2005