OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
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Intereses compartidos

El político demócrata tiene la obligación de ser un servidor de las causas que beneficien a los ciudadanos a los que representa. Esa es la teoría. Pero en el territorio alavés deben regir otras normas de funcionamiento, al calor del todo vale. El pasado miércovolvimos a ver un nuevo capítulo (y van tantos que hemos perdido la cuenta) en las Juntas Generales de Álava.

Todos los partidos de la oposición se han unido para echar al diputado de Bienestar Social. ¿Es acaso por una crisis de la atención asistencial de Álava? ¿Ha habido corrupción o nepotismo en alguna actuación del sñor Aguirrezábal? No. ¿Y entonces, que hay detrás de todo esto? Un mero interés de ganar votos de PNV, EA, IU y PSE. Saben que el modo de ganar votos es quitárselos al que tiene más, por lo que, cual chacales, se lanzan cuando huele a herido. El problema es que ellos han creado la herida en la Diputación de Álava y ahora no saben cómo pararla, por lo que seguirá abierta hasta finales de mayo, cuando se forme el nuevo Gobierno vasco. No resuelven problemas, sino que además crean nuevos. ¿Quousque tandem...

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de marzo de 2005.