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Chaves sugiere que Marruecos dará una atención especial a la flota andaluza en el acuerdo con la UE

El presidente de la Junta no da importancia a que el rey Mohamed VI no le haya recibido

Manuel Chaves no quiso ayer marcharse de Marruecos sin matizar su mensaje sobre la inexistencia de conversaciones con la Unión Europea para un acuerdo pesquero que, en su opinión, llegó mal. Según explicó, el hecho de que no exista una "negociación formal" no quiere decir que no haya otras vías -"espero que me entiendan", dijo-, y aseguró que lo que ha "escuchado" del ministro de Pesca, Mohand Laenser, es que en esas vías, Andalucía tiene una "atención prioritaria". Chaves, por el contrario, sí se fue del país magrebí sin que el rey Mohamed VI le recibiese.

La delegación andaluza dejó para el final la jornada más amable de su viaje: la supervisión de los proyectos de cooperación. Es precisamente en el norte del país dónde la Junta se ha volcado y, en justa correspondencia, donde el presidente andaluz recibió una abundante ración de colorido agasajo. Después de visitar un centro de salud que ha construido la Junta y la rehabilitación del entorno del río de Xaouen, el presidente aprovechó un hueco para hacer un balance final, entre el mar de autoridades, una banda de música y una orquesta andalusí.

Manuel Chaves no quería abandonar suelo marroquí con la impresión de que las posibilidades de renovar un acuerdo pesquero con la UE están en punto muerto, aunque fue él mismo quien trasladó este mensaje tras entrevistarse el miércoles con el ministro de Pesca, Mohand Laenser. Entonces recalcó hasta tres veces que el ministro marroquí le había dejado muy claro que no existían negociaciones, a pesar de lo que su estado de ánimo era "optimista". Ayer matizó que quizás no se había explicado bien o los periodistas no habían captado la sutileza del contraste, ya que el hecho de que haya "negociación formal, formal, formal", no significa que no pueda haber más caminos. "Espero que me entiendan ahora: cuando no hay negociación formal, se abren otras vías", dijo.

El presidente añadió que lo que él había escuchado de boca de los mandatarios marroquíes es que los intereses de Andalucía en el eventual acuerdo de pesca serán de "atención prioritaria y preferente". En consecuencia, su visión seguía siendo igual de optimista y esperanzada de que fructifiquen los cauces de diálogo.

Respecto al resto de materias que ha analizado con el Gobierno de Marruecos, sólo tuvo palabras favorables: "Los resultados han sido buenos y positivos, se ha podido comprobar que Andalucía tiene buen nombre, prestigio y que es un punto de referencia de las aspiraciones políticas y sociales del país".

Para Chaves estas son razones suficientes para seguir en la senda de la cooperación e, incluso, incrementarla, porque, como no ha dejado de repetir en los últimos años, Marruecos es un objetivo estratégico de la política exterior andaluza.

En este punto vio una oportunidad para lanzar una indirecta contra los partidos que han criticado su viaje, especialmente el PP, y señaló: "Una de la señas de identidad de las sociedades avanzadas es la apertura al mundo, no la cerrazón". Ya en un terreno más concreto, aseguró que ha podido comprobar cómo la política de cooperación se ha reflejado en la inmigración y en la apertura de los mercados a los empresarios andaluces a los que ha recomendado que den un paso más y se animen a invertir.

El presidente no eludió la pregunta obligada de la entrevista con el rey Mohamed VI, cuya probabilidad apuntó él mismo sin que nadie se lo pidiera nada más aterrizar en Rabat. Con un pie casi en el aeropuerto de Tánger para volar hacia Sevilla, Chaves dio por seguro que tal encuentro no iba a producirse ya que, según su información, el monarca alauita estaba aún en París. "Nunca suelo incluir en mi agenda cuando visito Marruecos una entrevista con el rey porque la agenda de la casa real es distinta, en cualquier caso, con entrevista o sin entrevista los resultados hubieran sido los mismos", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de marzo de 2005