Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Chaves urge a Marruecos a buscar cauces para la devolución de los menores sin papeles

El presidente de la Junta defiende que el país magrebí sea socio preferente de la Unión Europea

El presidente de la Junta, Manuel Chaves, pidió ayer al Gobierno marroquí que busque mecanismos para devolver a los menores que cruzan ilegalmente el Estrecho porque los centros que los acogen están "saturados y ya hay problemas jurídicos". La segunda jornada de su visita oficial tuvo un pronunciado nivel político: almorzó con el primer ministro, Driss Jettou, y los titulares de Interior, Exteriores y Agricultura, con quienes habló con "gran franqueza" de inmigración, pesca y Sahara. Por la mañana, defendió que Marruecos sea socio preferente de la Unión Europea (UE).

Tras una intensa jornada, Chaves dio por cumplidos "perfectamente" los objetivos de la primera parte de su viaje, pues, además del almuerzo "largo" con Jettou (al que asistieron tres ministros), celebró reuniones con cada uno de los titulares de los departamentos por separado. Su principal conclusión es que el cambio de clima político entre Madrid y Rabat abre unas expectativas enormes en los temas pendientes, para los que es posible hallar una "solución".

El presidente andaluz puso especial énfasis en la inmigración ilegal y el control de las mafias y demandó al ministro del Interior, Mustapha Sahel, que busque mecanismos para devolver a los menores que llegan a las costas andaluzas en expediciones clandestinas. Chaves le dijo que es un asunto que no puede esperar: los centros de acogida de Andalucía están saturados y algunos menores se escapan, lo que genera consecuencias jurídicas. Según informó Chaves, la respuesta de Sahel fue positiva, aunque no concretó en qué cauces está pensando el Gobierno marroquí para que los menores regresen.

Según el documento de evaluación del Plan Integral de Inmigración de Andalucía, sólo un 2,5% (36) de los 1.425 menores que ingresaron en los centros en 2002 fueron devueltos a sus hogares. La legislación internacional y española únicamente permiten el retorno a sus países de los menores cuando existe certeza de que regresarán con las familias o ingresarán en centros especiales, un supuesto casi inviable en Marruecos porque carece de un red que garantice su protección.

En cuanto a la inmigración en general, tanto el primer ministro como el titular de Interior alegaron que han realizado grandes esfuerzos en este sentido en los últimos años.

En la línea de no poner barrera a ningún asunto, también se trató el conflicto del Sahara. La posición que sostuvo Chaves es que es necesario salir del estancamiento político actual y negociar una solución "aceptable" para ambas partes.

En el primero de los nueve actos a los que asistió ayer en Rabat (la inauguración del VI Seminario Hispano-Marroquí de Periodistas, organizado por la Asociación de Periodistas Europeos y la Fundación de las Tres Culturas del Mediterráneo), Chaves aprovechó realizar toda una declaración de principios sobre su apuesta por Marruecos y defendió que este país sea el "socio de confianza" de la UE en el continente africano y referencia del mundo árabe. Aunque las relaciones bilaterales han dado un giro radical desde la llegada del PSOE al Gobierno, el presidente de la Junta no ha renunciado al papel de mediador y embajador que ha venido ejerciendo en los últimos años, cuando se llegó a "momentos ciertamente difíciles".

Y no sólo porque Marruecos forme parte de los intereses vitales de Andalucía -lo que explica la intensa labor diplomática que a los largo de 15 años han desplegados los sucesivos gabinetes del socialista-, sino porque Chaves en un firme convencido de que el país magrebí es decisivo en la estabilidad política y económica del Mediterráneo.

En su largo discurso, que no dejó en el aire ningún aspecto, destacó los esfuerzos para la modernización y el cambio "democrático" del Gobierno marroquí -"el país de su entorno que está dando más pasos", dijo- y se mostró partidario de que se alcance un estatuto especial de Marruecos en la UE, como ha solicitado el Gobierno norteafricano. "Se trata de avanzar en un más elevado grado de integración económica en el mercado interior de le UE, pero también de reforzar la democracia, el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos", señaló. Chaves ofreció la "experiencia" de Andalucía para su integración de la UE y se comprometió a "impulsar aún más" el Programa de Desarrollo Transfronterizo acompañado de un "esfuerzo financiero importante" desde Bruselas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de marzo de 2005