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La escuela El Carmel permanecerá cerrada hasta el próximo curso y será rehabilitada

Los profesores y alumnos del CEIP El Carmel, la escuela pública del barrio barcelonés que permanece cerrada desde los hundimientos, han recibido dos noticias: una mala y una buena. La mala es que no podrán volver a clase hasta el próximo curso. Mientras, seguirán en el CEIP Sant Antoni Maria Claret de Nou Barris, que les ha cedido parte de sus instalaciones. La buena es que por fin, aprovechando el cierre, llega la esperada rehabilitación del edificio, que tiene más de 40 años.

Tanto los responsables de la Generalitat como los del Ayuntamiento repiten una y otra vez que el edificio del CEIP El Carmel -en el que estudian 258 alumnos, entre infantil y primaria- no ha sufrido ningún daño estructural. Insisten en que las obras no tienen nada que ver con la seguridad del edificio, que ha sido inspeccionado varias veces y sólo tiene algunas grietas.

De hecho, explican la directora de los servicios territoriales del Departamento de Educación en Barcelona, Maria Serrahima, y el gerente del Instituto Municipal de Educación de Barcelona, Manel Blasco, ya estaba previsto hacer obras de mejora en el centro en 2007. Las dos administraciones trabajan en el proyecto ejecutivo de las obras, que todavía no están presupuestadas pero consistirán en una "rehabilitación integral", señala Blasco. Las obras comprenderán "por lo menos las cocinas, el comedor, baños y servicios y cerramientos, que están muy castigados después de más de cuatro décadas", añade.

El equipo directivo de la escuela, que ha afrontado el traslado provisional al centro de Nou Barris y se ha adaptado con éxito, está ilusionado. Toni Solé, el jefe de estudios, destaca que la reforma de la escuela será una buena aportación a la falta de "buenos equipamientos educativos y culturales", que considera "fundamentales para la cohesión social de los vecinos". Los alumnos del colegio concertado Santa Teresa, la otra escuela del barrio que permanece cerrada, podrán volver a clase "entre finales de abril y comienzos de mayo", aseguró ayer su director, Reynaldo León, tras la reparación de las grietas. Mientras, sus 155 alumnos se reparten entre otro edificio de la escuela y cuatro aulas de un centro de formación ocupacional del mismo barrio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de marzo de 2005