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COLUMNA

'Comunitat Catalànica'

El presidente del Consejo de Estado, Rubio Llorente, en el Forum Europa se refirió a la "comunidad nacional catalana", que englobaría a tres comunidades: Cataluña, País Valenciano y las Baleares. Se refería a una comunidad cultural, no política. No importa. El president Camps ha exigido "una inmediata y clara rectificación por impulsar los Países Catalanes". Por su parte, el presidente de la Diputación de Valencia, Fernando Giner, ha pedido la dimisión de Rubio Llorente, "por ofender el sentimiento de todo el pueblo valenciano". ¡Vaya por Dios! Sucede, sin embargo, que Rubio Llorente no ha dicho nada nuevo. En 1961, Xavier Casp y Miquel Adlert se opusieron a la denominación de Países Catalanes, proponiendo la más unitaria de Comunitat Catalànica. En carta dirigida a Serra d'or, el 6 de junio de 1961, lo justificaban: "Per al conjunt de València, Mallorca i Catalunya, acceptem la denominació suggerida per Miquel Adlert de 'Comunitat Catalànica', on la primera paraula indica el tipus d'unió que existia i és el que acceptem, i la segona afirma la unitat de llengua i cultura alhora que es dóna un gentilici comú i nou per a tots, que conservem així els antics, junt amb les denominacions de sempre per a les nostres terres". La carta iba firmada, también, entre otros, por Santiago Bru i Vidal, Alfons Cucó, Beatriu Civera y Rafael Villar. Los Países Catalanes significaban una diferenciación, una individualidad. La Comunitat "indica el tipus d'unió que existía". Es decir la "Comunidad nacional". ("¡Dio, la chiesa romana in mani dei catalani!", decían en Italia cuando los Borja valencianos llegaron al Vaticano). Tenemos, pues, que antes de que Rubio Llorente "ofendiese al pueblo valenciano", como dice Giner, ya lo habrían ofendido dos valencianos, y valencianistas, tan ilustres como Casp y Adlert. Tan ilustres, y tan apreciados por Giner y los suyos, que tienen a Casp y Adlert como luz y guía de su valencianismo. ¿Por qué nuestros políticos no procuran estudiar la historia del pueblo que gobiernan y mejorar, así, su nivel cultural? Les sería de mucho provecho.

fburguera@inves.es

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de marzo de 2005