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14 presos escriben un libro de relatos publicado por la Universitat

"En nueve meses habré emborronado más de mil páginas. ¿Saben por qué", preguntó ayer Tomás Fernández, 41 años, recluso de la cárcel de Picassent, "para inventarme un futuro". Y continuó: "Alfons [Cervera] nos explicó que Manolo Rivas dijo una vez que escribir es vivir dos vidas. Para nosotros es simplemente vivir".

Fernández es uno de los 14 autores de El silencio invisible. Un libro de relatos escritos por reclusos y coordinado por los escritores Susana Fortes; Alfons Cervera y Javier Sartí. La publicación corre a cargo de la Universitat de València y es fruto del trabajo del vicerrectorado de Cultura, que viene desarrollando proyectos -como un taller de teatro- con el Establecimiento Penitenciario de Valencia, nombre oficial de la cárcel de Picassent.

Sin olvidar la dureza -"la terrible dureza" de la prisión, en palabras de Alfred Martínez, el otro recluso que asistió a la presentación de la obra, en La Nau-; ni la diginidad; la intención y la modestia de quien no domina la escritura, Alfons Cervera aseguró que El silencio invisible no le "interesaría nada sino se defendiera como se defienden los libros: con la palabra". "Lo principal no es contar tu vida, sino saber contarla".

Cervera, que dirige el Fórum de debats de la Universitat, aseguró que los cuentos apenas han requerido algunas correcciones mínimas. Y que en ellos puede encontrarse la oscuridad de la cárcel, pero no sólo. Hay también comprensión e ironía, literatura, indicó el escritor.

La Universitat y el centro penitenciario han suscrito un proyecto por el que se realizarán cursos audiovisuales; de teatro; de literatura y de género en Picassent de abril a septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de marzo de 2005