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Entrevista:TROTAMUNDOS | PEDRO ZARRALUKI-ESCRITOR | PROPUESTAS

Papas en Bogotá

Se describe a sí mismo como el hombre tranquilo, y tal es su talante cuando pone tierra de por medio. El último premio Nadal, gracias a su novela Un encargo difícil (Destino), considera a Colombia su país fetiche. Veamos por qué.

Hábleme de Colombia.

Me invitaron a un congreso de escritores y llevé todos los prejuicios imaginables. Luego ves que se trata de un país vital, con una capital viva y desordenada y una gente maravillosa que habla un castellano perfecto.

¿Hizo amigos allá?

Desde luego. Daniel Jaramillo y Margarita Valencia, que son escritores. Precisamente ella nos invitó a su casa en la sabana, al norte de Bogotá. Pasamos un día maravilloso; comimos patatas, que, junto a las de Tenerife, son las mejores que he probado en mi vida. Inolvidable. Un año después regresé con mi mujer y Margarita me dijo que no había podido regresar a esa casa porque la había ocupado la guerrilla. Están hartísimos de la situación política.

Suponiendo que viajara con usted, ¿adónde me llevaría?

Iremos paseando por el barrio de la Candelaria, el casco antiguo de la capital. Allí hay una larga avenida con puestos en la calle, un mercadillo de trastos, que los domingos cierran.

¿Y a Cartagena de Indias?

Desde luego, es un lugar único que además ha sido restaurado últimamente. Verá que cuando sube a la montaña se ve abajo la bahía de Cartagena, pero si miras atrás está la "ciudad triste", un lugar de nombre tan bello como desolador, una enorme extensión de barracas que te devuelven a la realidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2005