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Reportaje:

Clint Eastwood vuelve al precipicio del dolor

"El truco está en contar una buena historia", afirma el director y actor, candidato a siete 'oscars'

Como si se tratara del mejor de los derechazos en un combate de boxeo, el éxito de Million dollar baby, el último estreno de Clint Eastwood, salió de la nada, un golpe por sorpresa, y sin avisar de un filme con el que los estudios no sabían qué hacer. Pero, a juzgar por el recibimiento de esta cinta en Hollywood, lo que no sorprende ahora son las siete candidaturas al Oscar de la 27ª película de Eastwood como director, que hace también su 58ª trabajo como actor. Candidaturas que incluyen la de mejor director, actor y película para este duro del cine, que fácilmente podría hacerse con el combate en esta 77ª edición de los Oscar alzándose con la estatuilla ganadora tras dejar KO a sus rivales.

Se niega a describir 'Million dollar baby' como "una de boxeo" y prefiere resumirla como "una de amor"

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Million dollar baby (que se estrena hoy en España), una historia que transcurre en el mundo del boxeo, ha ganado también los Globos de Oro al mejor director y a la mejor actriz (Hilary Swank), y figura en las listas de las mejores películas del año de la crítica de Los Ángeles, la National Board of Review y el Instituto de Cine Americano. Además, Eastwood recibió el premio al mejor realizador del Círculo de la Crítica de Nueva York y es el ganador del Sindicato de Directores, un premio que en principio garantiza su victoria en los Oscar en esta categoría.

A estas alturas, el éxito de Million dollar baby es un secreto a voces presente en 2.010 cines en Estados Unidos. Una ironía cuando hace algún tiempo los estudios Warner, coproductores del filme, no tenían ni fecha de estreno para una película en la que no creían y que apuntaron a la competición de los Oscar ante la buena acogida que iba recibiendo entre los profesionales.

"Siempre me pareció una historia diferente, un filme que muestra la lucha de su protagonista con sus principios morales, con sus fracasos personales, con sus decepciones", asegura Eastwood, que se niega a describir su película como "una de boxeo" y prefiere resumirla como "una de amor". Un guión basado en el libro de historias cortas Rope burns, del profesional del cuadrilátero F. X. Toole, que devuelve a la memoria clásicos del boxeo como Rocky hasta que un giro en la trama la aproxima a Mar adentro. Eastwood asegura que no ha visto el filme de Alejandro Amenábar, del que ha escuchado "grandes cosas", pero que su foco de interés no es el controvertido tema de la eutanasia, sobre el que personalmente está en contra, sino la relación padre-hija que se establece entre los protagonistas de la cinta, un entrenador al final de su carrera y una joven púgil dispuesta a comerse el mundo aunque sea lo último que haga.

La crítica estadounidense habla también de otra historia de amor: la de Eastwood con los miembros de la Academia. Ésta es su tercera candidatura al Oscar como director. En 1993, la obtuvo como realizador por Sin perdón -que también fue mejor película- y hace sólo un año aspiró al mismo honor con Mystic River, que consiguió la gloria para sus actores (Sean Penn y Tim Robbins) pero dejó sin galardón a Eastwood porque la Academia se lo debía a Peter Jackson por su trilogía de El señor de los anillos.

La 77ª edición podrá enmendar este resultado gracias a Million dollar baby, que la revista The Hollywood Reporter describe como "un trabajo sin una onza de grasa donde Eastwood ha conseguido lo más difícil de lograr en la pantalla: la simplicidad".

Como repite el veterano director, que en mayo cumplirá 75 años, la película estuvo a punto de no poderse realizar porque los estudios Warner, donde tiene las oficinas de su productora Malpaso, no estaban nada interesados en hacer "una de boxeo", ni tan siquiera siendo de Eastwood. "Vivimos en una era en la que los estudios están más interesados en segundas partes o en remakes que en contar con escritores que vengan con historias como Casablanca", comenta Eastwood, que sorprendentemente es hoy uno de los directores más económicos de la industria, capaz de rodar Million dollar baby con 30 millones de dólares en 37 días gracias a una técnica con la que no malgasta ni tiempo ni dinero, un rodaje rápido donde valen hasta los ensayos. Además, su rentabilidad está probada: con trabajos poco comerciales como Mystic River consiguió una taquilla de 150 millones de dólares en su estreno mundial.

"El truco está en contar una buena historia", insiste este amante de la antigua escuela. Un estilo con numerosos seguidores porque, como admite con sarcasmo el guionista William Goldman, "Eastwood va a mejor a medida que va dejando atrás la adolescencia".

Thompson también recuerda que la veteranía es un grado en estas fechas previas al Oscar y más cuando, dada la edad media de los miembros de la Academia, "Clint es uno de ellos". Tan sólo el hecho de que Eastwood ya posee la estatuilla como director y que temas como los tratados en Million dollar baby son deprimentes por naturaleza pueden alejarle de una victoria sonada. Pero para los que piensan que éste debería de ser el año en el que Martin Scorsese consiga el Oscar que aún no posee, Variety tiene algo que recordar: "Clint ama el cine de calidad tanto como Scorsese".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de febrero de 2005